Eduardo González


Buscando en el Lugar Equivocado

“El propósito de las palabras es comunicar ideas. Cuando las ideas son comprendidas, se olvidan las palabras. Dónde puedo encontrar un hombre que haya olvidado las palabras?..... Con ése quisiera yo hablar”
Chuang Tzu

Suelo enseñar en grupos y empresas dos Técnicas de origen oriental: El Tai Chi y la Meditación , como herramientas de relajación, concentración, antiestrés y de crecimiento personal y espiritual.

Con varios años en esta actividad he encontrado cantidad de actitudes comunes a tantas personas que han transitado por mis clases y por supuesto, intento obtener aprendizajes de esas experiencias.

Quizás uno de los comentarios mas comunes ocurre en la primera o segunda clase, en las que suelo combinar movimientos del Tai Chi Chuan con una etapa de Meditación al final. Una vez terminada la clase hay una sesión de preguntas, en las que hay una que nunca falta: “ Profesor, qué libro nos recomienda para ir leyendo sobre esto??”… y siempre les respondo: no hace falta leer ningún libro para aprender Tai Chi o Meditación, no leas, practica¡¡Ven a las clases sin expectativa de cuánto vas a tardar en aprender tal o cual o cual cosa o desarrollar esta u otra habilidad. No insistas en el aprendizaje intelectual de la Técnica , al menos, no por ahora, porque si comienzas a leer y te alejas de la práctica, no habrás logrado absolutamente nada. En el camino del crecimiento espiritual, lo importante no es el conocimiento, sino la sabiduría.

El conocimiento está en los libros, en los cursos, en Internet, en el colegio o en la universidad, pero se puede ser un PHD en tal materia y ser un patán en la vida, sin embargo, existen miles de seres, que no asistieron al colegio ni a la universidad y, que los hemos visto en nuestros países, en las costas, en los llanos o en las montañas y que son unos verdaderos sabios. Aprendieron de sus vivencias, del clima, del comportamiento de los animales, de cómo se dan las cosechas, y también aprendieron de las nubes y del sol y de las lluvias y saben llevar esa experiencia a su cotidianidad. Son en realidad los más felices, porque son los que menos desean, los que menos necesitan. Saben que están de paso, como el agua del río o la flor que solo se da en primavera y eso no los incomoda. Admiran igual al sol que a la tormenta, porque así son nuestros estados de ánimo, y no se quedan pegados a nada…como la superficie del lago quieto y cristalino, que todo lo refleja, pero nada se le queda adherido.

Así que no cuestiones tanto, no busques en el conocimiento lo que está en la sabiduría. Vive el milagro de estar vivo, de respirar, de ver que aquello que comes, en solo cuestión de horas forma parte de tus células o de tus órganos, ve tu alma reflejada en un recién nacido. Esa ternura que sientes al verlo, es la ternura que está en tu alma en espera de poder brotar, de hacer que en simultáneo tomemos conciencia de que somos materia y espíritu. Solo entonces encontraremos aquello que tanto buscamos, pero que pocos, solo unos pocos saben qué es.


Cómo Transformar el Estrés en Energía Productiva

Sin duda que uno de los males más difundidos en nuestro mundo empresarial, entre otros, es el Estrés. La dinámica de la vida actual pareciera crearnos demandas que no somos capaces de satisfacer, nos sentimos impotentes ante la ola de cambios, incertidumbre y crisis en diversos ámbitos de la vida. Nuestro cuerpo y nuestra mente parecen no adaptarse a estas situaciones llevándonos a padecer desde malestares menores hasta enfermedades mas graves, no sin además, influir en bajos niveles de productividad y creatividad en nuestra vida personal y profesional.

Sin embargo, por otro lado, necesitamos de cierto nivel de Estrés para levantarnos en la mañana, salir a la calle, ser productivos, etc. Ese Estrés es denominado “Eustrés” o buen estrés, pero cuando nos salimos de esa especie de “ banda protectora” y nuestros niveles de tensión se alzan ( “ Distrés “ o mal estrés ) por sobre el límite superior de nuestra banda de tolerancia y además en forma permanente se hacen entonces presentes la fatiga, la baja energía y los bajos resultados tanto en nuestra salud como en lo personal y laboral.

Cómo hacer para mantenernos en esa banda? Cómo reducir los niveles de Estrés que ya tenemos? Y Cómo prevenir para no seguir ingresando tensión a esa cuenta de ahorros de Estrés de la cual nunca saco y cada día gana intereses??.

Sería motivo de un Taller de unas cuantas horas para entrar en detalle sobre las herramientas que debe contener un Maletín Antiestrés, sin embargo hay cuatro puntos básicos sobre los que cada uno de Uds.puede empezar a trabajar desde ya.

  1. Iniciar un programa de Ejercicio Físico adaptado a su condición física actual. Esto nos beneficiará en varios aspectos: Ayudará a “quemar” aquellas sustancias que el organismo de manera preventiva arroja a nuestro torrente sanguíneo cada vez que nos estresamos, como son grasa y azúcar, adrenalina y cortisol, además de cambios fisiológicos como acelerar nuestro pulso y subir la tensión sanguínea. Ejercitarnos entre media hora y una hora de tres a cónico veces a la semana colaborará, sin duda alguna, a mantenernos en esa banda. Recuerden que ese plan de ejercicio debe tener dos características: A) Que sea una actividad que nos guste, que podamos disfrutar y B) Que el sitio escogido quede cerca de nuestra casa u oficina, ya que de otra forma, si tengo que pasar por un tráfico de media hora, no solo me voy a estresar más sino que pronto abandonaré el programa.
  2. Aprender y poner en práctica una alimentación mas sana y energética, que incluya carbohidratos complejos a lo largo del día como fuente de energía almacenable además de las vitaminas, minerales y fibra que contienen.
  3. Practicar algún tipo de Relajación ya sea mediante el uso de Casetes o CDs, el Yoga, la Meditación, el Tai Chi o el Chi Kung son varias de las formas de aprender a relajarnos, ya que estar relajado es lo opuesto a estar estresado y de esa manera abro una pequeña válvula de escape para drenar la presión acumulada y
  4. Modificar la forma como veo y me relaciono con la vida. Lo que nos estresa no es lo que sucede fuera de nosotros, sino la forma como lo vemos y lo interpretamos.
  5. Esta es quizás la parte más difícil y de mediano plazo , pero sin duda la mas efectiva. Libros de Autoayuda, Metafísica, y Filosofías Orientales pueden ser fuentes de información para este importante cambio.

En resumen. No existe una pastilla o droga que nos ayude a reducir el estrés y llevarlo a niveles en los que seamos mas productivos y creativos además de al mismo tiempo saludables, pero si ponemos en práctica estas cuatro herramientas que acabamos de describir, estoy seguro que en el corto plazo habremos comenzado a transformar ese exceso de estrés en Energía Productiva.


Cómo Transformar el Estrés en Energía Productiva

Sin duda que uno de los males más difundidos en nuestro mundo empresarial, entre otros, es el Estrés. La dinámica de la vida actual pareciera crearnos demandas que no somos capaces de satisfacer, nos sentimos impotentes ante la ola de cambios, incertidumbre y crisis en diversos ámbitos de la vida. Nuestro cuerpo y nuestra mente parecen no adaptarse a estas situaciones llevándonos a padecer desde malestares menores hasta enfermedades mas graves, no sin además, influir en bajos niveles de productividad y creatividad en nuestra vida personal y profesional.

Sin embargo, por otro lado, necesitamos de cierto nivel de Estrés para levantarnos en la mañana, salir a la calle, ser productivos, etc. Ese Estrés es denominado “Eustrés” o buen estrés, pero cuando nos salimos de esa especie de “banda protectora” y nuestros niveles de tensión se alzan (“Distrés” o mal estrés) por sobre el límite superior de nuestra banda de tolerancia y además en forma permanente se hacen entonces presentes la fatiga, la baja energía y los bajos resultados tanto en nuestra salud como en lo personal y laboral.

¿Cómo hacer para mantenernos en esa banda? Cómo reducir los niveles de Estrés que ya tenemos? Y Cómo prevenir para no seguir ingresando tensión a esa cuenta de ahorros de Estrés de la cual nunca saco y cada día gana intereses??

Sería motivo de un Taller de unas cuantas horas para entrar en detalle sobre las herramientas que debe contener un Maletín Antiestrés, sin embargo hay cuatro puntos básicos sobre los que cada uno de Uds.puede empezar a trabajar desde ya.

  1. Iniciar un programa de Ejercicio Físico adaptado a su condición física actual. Esto nos beneficiará en varios aspectos: Ayudará a “quemar” aquellas sustancias que el organismo de manera preventiva arroja a nuestro torrente sanguíneo cada vez que nos estresamos, como son grasa y azúcar, adrenalina y cortisol, además de cambios fisiológicos como acelerar nuestro pulso y subir la tensión sanguínea. Ejercitarnos entre media hora y una hora de tres a cónico veces a la semana colaborará, sin duda alguna, a mantenernos en esa banda. Recuerden que ese plan de ejercicio debe tener dos características: A) Que sea una actividad que nos guste, que podamos disfrutar y B) Que el sitio escogido quede cerca de nuestra casa u oficina, ya que de otra forma, si tengo que pasar por un tráfico de media hora, no solo me voy a estresar más sino que pronto abandonaré el programa.
  2. Aprender y poner en práctica una alimentación mas sana y energética, que incluya carbohidratos complejos a lo largo del día como fuente de energía almacenable además de las vitaminas, minerales y fibra que contienen.
  3. Practicar algún tipo de Relajación ya sea mediante el uso de Casetes o CDs, el Yoga, la Meditación, el Tai Chi o el Chi Kung son varias de las formas de aprender a relajarnos, ya que estar relajado es lo opuesto a estar estresado y de esa manera abro una pequeña válvula de escape para drenar la presión acumulada y
  4. Modificar la forma como veo y me relaciono con la vida. Lo que nos estresa no es lo que sucede fuera de nosotros, sino la forma como lo vemos y lo interpretamos.
  5. Esta es quizás la parte más difícil y de mediano plazo, pero sin duda la mas efectiva. Libros de Autoayuda, Metafísica, y Filosofías Orientales pueden ser fuentes de información para este importante cambio.

En resumen. No existe una pastilla o droga que nos ayude a reducir el estrés y llevarlo a niveles en los que seamos mas productivos y creativos además de al mismo tiempo saludables, pero si ponemos en práctica estas cuatro herramientas que acabamos de describir, estoy seguro que en el corto plazo habremos comenzado a transformar ese exceso de estrés en Energía Productiva.


Dar y Recibir

En el año 1993 viajé a la India, quizás el viaje que más me ha marcado en mi vida. En cada Templo o Ashram que me tocaba visitar, además de la experiencia espiritual, siempre tomaba nota de frases o pensamientos que llamaban mi atención. Fue en el Ashram del Maestro Osho en Poona donde copié esta frase: “En este momento tu pulso es el pulso del Universo”. Quizás en ese momento no capté a fondo el mensaje que transmitía, fue un tiempo después, cuando asocié el pulso al ritmo respiratorio, ya que el ritmo del corazón está determinado por el ritmo respiratorio. Si acelero mi respiración sube la frecuencia cardíaca, por el contrario, si respiro lento el corazón reduce su ritmo.

La función respiratoria es la principal función del cuerpo humano, ya que sin ella no puedo vivir más de unos minutos, pero al mismo tiempo esa función nos enseña que inhalar y exhalar de una forma rítmica y continua, debería ser también nuestro ritmo de vida en lo que a dar y recibir se refiere. Nadie toma más aire del que bota, ni puedes botar más del que inhalaste. Ese ritmo nos muestra que dar y recibir son ambos igualmente importantes y que uno es consecuencia de otro. Solo cuando doy desde el corazón, sin ánimo de recibir algo a cambio, la vida, en el momento que considere oportuno, me lo retornará en la forma más conveniente. Tan importante como dar es abrirse a recibir. Cuanta veces nos negamos a recibir una ayuda, un consejo o incluso algo material de alguien a quien en algún momento hice un favor y viene a darme algo como gratitud por ese favor desinteresado. Si me niego a recibir estoy cortando ese flujo del Universo por dos razones: primero, al yo no recibir, me estoy saliendo del ritmo natural del Universo, del pulso del Universo y al mismo tiempo le estoy impidiendo al otro actuar de acuerdo a ese ritmo, ya que en su corazón siente que dándome un obsequio se sentirá mejor ya que también estará actuando de acuerdo al pulso de la vida.

Mantente en cada momento en el pulso del Universo abriéndote siempre a dar y recibir incondicionalmente y de esa forma, otros ritmos en tu vida como el sueño, la digestión e incluso tu economía se verán influenciados positivamente.


Fuentes de Energia

Muchas personas acusan a lo largo del día síntomas de fatiga y bajo nivel de energía, lo que induce a tomar más café, dulces o algún estimulante, que al menos de una forma pasajera, aumente nuestro nivel energético.

Esto ocurre básicamente por desconocimiento de las fuentes de energía de las cuales se nutre nuestro cuerpo y aún manejando la información correcta, por diversas razones no lo llevamos a la práctica.

Hay tres fuentes de energía de las que nos podemos nutrir:

  1. La Respiración: es la función vital mas importante del cuerpo humano. Al nacer inspiramos por primera vez, marcando el inicio de nuestra vida y al morir, expiramos, cerrando de esa forma este ciclo vital. A lo largo del tiempo esta función nunca se detiene; si así ocurriera por más de 2 o 3 minutos moriríamos por falta de oxígeno. El ritmo de vida que llevamos, acelerado y estresante hace que respiremos rápido y corto por lo que nuestros pulmones no se llenan a plena capacidad, recibiendo por tanto menos oxígeno y menos energía. Practicar ejercicios aeróbicos (caminar, trotar, nadar, bicicleta, subir a la montaña, aerobics, taebo, bailoterapia, etc), Yoga y Tai Chi entre otras prácticas contribuyen a mejorar nuestra capacidad y ritmo respiratorio, incrementando por esta vía nuestro nivel de energía.
  2. El contacto con la naturaleza es la segunda forma de llenarnos de energía. La vida actual que transcurre en apartamentos, oficinas cerradas con aire acondicionado, movernos en automóvil, etc. hace que nos alejemos de las fuentes naturales de energía como son el mar, los ríos, las montañas, los bosques, el sol y el aire. Incluso caminar descalzo en el jardín nos recontacta con la Tierra de una forma directa, recibiendo así también energía adicional y
  3. A través de los Alimentos: Le hemos restado importancia a la alimentación como fuente natural, no solo de energía sino de proteínas, vitaminas, minerales, etc. El ritmo de vida que llevamos coloca la alimentación (de calidad) en un segundo plano, aunque socialmente un almuerzo o una cena son actividades que promovemos con frecuencia. Nuestro nivel de energía se incrementa cuando ingerimos alimentos denominados Carbohidratos Complejos, que nos proporcionan energía de más largo plazo que los carbohidratos simples, como el azúcar, harinas refinadas y arroz blanco. Estos alimentos los podemos dividir en cinco grupos:
    • Las Frutas
    • Vegetales, Verduras, Hortalizas.
    • Granos
    • Cereales Integrales
    • Frutos Secos, Oleaginosas, Miel.

Incluyendo estos cinco grupos en nuestra dieta diaria, aún en pequeñas cantidades, vamos a incrementar la energía y adicionalmente estaremos incluyendo más fibra, más vitaminas y más minerales.

Siguiendo estas tres recomendaciones estamos seguros que nuestra salud y nivel de energía mejorarán en el corto plazo.


Fuentes de Energía

Muchas personas presentan a lo largo del día síntomas de fatiga y bajo nivel de energía, lo que induce a tomar más café, dulces o algún estimulante, que al menos de una forma pasajera, aumente nuestro nivel energético.

Esto ocurre básicamente por desconocimiento de las fuentes de energía de las cuales se nutre nuestro cuerpo y aún manejando la información correcta, por diversas razones no lo llevamos a la práctica.

Hay tres fuentes de energía de las que nos podemos nutrir:

  1. La Respiración: Es la función vital mas importante del cuerpo humano. Al nacer inspiramos por primera vez, marcando el inicio de nuestra vida y al morir, expiramos, cerrando de esa forma este ciclo vital. A lo largo del tiempo esta función nunca se detiene; si así ocurriera por más de 2 o 3 minutos moriríamos por falta de oxígeno. El ritmo de vida que llevamos, acelerado y estresante hace que respiremos rápido y corto por lo que nuestros pulmones no se llenan a plena capacidad, recibiendo por tanto menos oxígeno y menos energía. Practicar ejercicios aeróbicos ( caminar, trotar, nadar, bicicleta, subir a la montaña, aeróbic, taebo, bailoterapia, etc), Yoga y Tai Chi entre otras prácticas contribuyen a mejorar nuestra capacidad y ritmo respiratorio, incrementando por esta vía nuestro nivel de energía.
  2. El contacto con la naturaleza: Es la segunda forma de llenarnos de energía. La vida actual que transcurre en apartamentos, oficinas cerradas con aire acondicionado, movernos en automóvil, etc. hace que nos alejemos de las fuentes naturales de energía como son el mar, los ríos, las montañas, los bosques, el sol y el aire. Incluso caminar descalzo en el jardín nos recontacta con la Tierra de una forma directa, recibiendo así también energía adicional.
  3. A través de los Alimentos: Le hemos restado importancia a la alimentación como fuente natural, no solo de energía sino de proteínas, vitaminas, minerales, etc. El ritmo de vida que llevamos coloca la alimentación (de calidad) en un segundo plano, aunque socialmente un almuerzo o una cena son actividades que promovemos con frecuencia. Nuestro nivel de energía se incrementa cuando ingerimos alimentos denominados Carbohidratos Complejos, que nos proporcionan energía de más largo plazo que los carbohidratos simples, como el azúcar, harinas refinadas y arroz blanco. Estos alimentos los podemos dividir en cinco grupos:
    • Las Frutas
    • Vegetales, Verduras, Hortalizas.
    • Granos
    • Cereales Integrales
    • Frutos Secos, Oleaginosas, Miel.

Incluyendo estos cinco grupos en nuestra dieta diaria, aún en pequeñas cantidades, vamos a incrementar la energía y adicionalmente estaremos incluyendo más fibra, más vitaminas y más minerales.

Siguiendo estas tres recomendaciones estamos seguros que nuestra salud y nivel de energía mejorarán en el corto plazo.


Gracias a la Vida

Hace pocos días nos tocó vivir una experiencia familiar de esas que siempre pensamos le ocurren a otros y no a nosotros.

Mi hijo mayor, por razones de trabajo, le tocó viajar en su carro a otra ciudad del país a dictar un curso. El domingo a la una de la mañana sonó mi teléfono celular. Era él llamando desde otra ciudad, ubicada a unos 800 Kilómetros de la nuestra y me dijo con una voz extraña. Llámame rápido a este número. Lo hice inmediatamente.

El hecho fue que, buscando dinero en un cajero automático, lo tomaron entre tres delincuentes armados y lo hicieron subirse a su camioneta en el asiento trasero con uno de ellos a su lado mientras los otros dos iban en el asiento delantero. Además de golpearlo insistentemente, lo insultaban y amenazaban y lo obligaban a mantenerse con la cabeza sobre las rodillas para no ver hacia donde lo llevaban. Ante las amenazas y la situación decidió jugársela y en un descuido cuando la camioneta tomaba una curva, abrió la puerta y se lanzó a la carretera con el carro en movimiento.

Cayó al piso, se incorporó como pudo, y descalzo, ya que le habían quitado hasta los zapatos, corrió a través de una maleza, llegó a una estación de gasolina y de allí a una farmacia donde le permitieron entrar a ocultarse y además le atendieron las heridas y lo colocaron en una ambulancia a un hospital de la zona.

Sé que esta historia quizás sea poco para las experiencias tan duras que a tantos les ha tocado vivir, en las que sus vidas o las de sus familiares que han estado en peligro.

Hoy, gracias a la experiencia, he renovado frases, consejos e ideas que suelo dar a mis alumnos o a los televidentes y pudieran sonar a veces sin fuerza. Les garantizo que desde hoy, cuando hable de agradecimiento, lo haré desde mi corazón, porque gracias a Dios, a la Vida, mi hijo está vivo, sus hijos pequeños siguen teniendo a su papá. Cuando hable de oportunidad tendré presente que a partir de hoy cuando esté con él o con cualquiera de mis hijas o nietos, estaré presente en mi totalidad, que cada día que vivimos es un regalo, es un presente , por lo que viviré cada día como si fuera el último, perdonaré desde mi alma a los que trataron de hacerle daño o quitarle la vida, porque quizás son producto de padres inconscientes o inexistentes, y porque no conozco sus circunstancias y que gracias a su descuido hoy mi hijo sigue con vida, que cada vez que tenga la oportunidad de servir, ayudar o enseñar algo a un niño o un adolescente, quizás estaré evitando un robo o un crimen futuro , incluso a un ser cercano a mí, que cada día, al levantarme y al acostarme debo agradecer por todo lo que tengo y no pedir por aquello que deseo y sobre todo enviar oración, luz y amor a todos aquellos padres o madres cuyos hijos están enfermos, perdidos, heridos, desaparecidos o drogados y que sufren sin esperanza, porque hoy, gracias a ese evento, por el que muchos estarían rabiosos, he reconfirmado mi misión, nuestra misión, de amar, servir y agradecer a cada instante a todo aquel que la vida nos de la oportunidad, pero muy en especial a aquellos a quienes la vida nos colocó como los Maestros mas cercanos, nuestra familia, a través de quienes podemos aprender a amar, a perdonar, a tolerar, a ser pacientes, a perdonar,….valores que vinimos a aprender en esta hermosa pero extraña, Universidad de la Vida.


La Importancia de la Respiración

La mayoría de las personas no se percatan de la importancia de respirar correctamente. El estilo de vida que llevamos, acelerado y con presiones constantes, hace que nuestra respiración se acelere para ir al ritmo que la vida nos está imponiendo.

Como consecuencia respiramos corto y poco profundo, olvidando nuestro cuerpo la respiración abdominal que teníamos cuando éramos bebés. Al inhalar menos cantidad de aire recibo menos oxígeno y menos energía, también obligamos a nuestro corazón a latir más rápido.

Ya el niño pequeño que empieza su maternal o su Kinder, comienza a verse sometido a situaciones estresantes: levantarse temprano, comer rápido para salir a tiempo al colegio, etc, son situaciones que obligan al niño a cambiar su ritmo respiratorio y comenzar a hacerlo como los adultos.

Respirar es la función principal de nuestra fisiología, ya que mientras respiramos estamos conectados con la vida. Al nacer tomamos nuestra primera inhalación y al morir se expira, se exhala por última vez.. Durante toda la vida hemos tomado y botado aire millones de veces para mantener esa energía vital fluyendo en nuestro cuerpo.

De hecho, hay ritmos vitales que se asocian a la función respiratoria. Por ejemplo, Dar y Recibir en la vida es un ritmo, que cuando no está en balance, nos sentimos fuera de equilibrio o poco satisfechos incluso los demás perciben o nos juzgan como personas no congruentes. Para que la vida siga, se toma y expulsa aire constantemente, inhalo la misma cantidad que exhalo , por tanto en mi vida debo estar consciente de dar lo mejor de mí y al mismo tiempo estar abierto a recibir de otros, cariño, consejos, abrirme a escuchar a otra persona cuando me lo solicita. No quedarme en un solo extremo, estar siempre dando a los demás olvidándome de mi mismo o por el contrario estar esperando siempre que sean otros los que me den, me digan o me aporten.

Hay ejercicios que contribuyen a mejorar nuestra respiración y por tanto otros ritmos, como lo son el Yoga, el Tai Chi, Pilates, las Artes Marciales en general, cualquier actividad aeróbica como bicicleta, bailoterapia, aerobics, trote, subir a la montaña, nadar, etc. pero además podemos practicar algunos ejercicios específicos que apuntan a hacer mas lenta y profunda nuestra respiración.

Hoy quiero compartir con Ustedes un ejercicio respiratorio llamado 2 x 4, que se practica de la manera siguiente:

Colócate cómodo, preferiblemente sentado y con la columna vertebral en posición vertical, y por 2 o 3 minutos respira inhalando aire en cuatro tiempos, espera dos tiempos con el aire retenido en los pulmones, luego expulsa el aire en cuatro tiempos y espera dos tiempos antes de volver a inhalar. Repite este ciclo por el tiempo que te indico. En otras palabras, el tiempo de inhalar y exhalar es el doble de los tiempos de retener y esperar para volver a tomar. Adapta este ejercicio a tu ritmo respiratorio actual. No tienes que forzar tu respiración. Practícalo una o dos veces al día y verás como poco a poco, tu respiración va adaptándose a un nuevo ritmo, más lento, mas sereno, mas relajante y por supuesto, mucho mas saludable.


Los Cuatro Acuerdos

En muchos de mis Talleres y Conferencias recurro a un libro, sencillo pero profundo y práctico como es “Los Cuatro Acuerdos”, de Miguel Ruiz. Son cuatro consejos invalorables para vivir mejor, con menos estrés y convirtiéndonos cada día en mejores seres humanos.

El primero de ellos es: “Sé impecable con tus palabras”. En él, reconoce la fuerza del verbo, de la palabra. Cuantas veces no nos hemos arrepentido de haber dicho algo inapropiado o fuera de tiempo o lugar y al mismo tiempo, cuántas veces no dejamos de decir algo, que luego lamentamos haber callado. Al mismo tiempo se refiere a utilizar siempre la verdad, a que haya congruencia entre lo que pienso, digo y hago. Que difícil es mantener una mentira, cuanta energía desperdiciamos a veces para mantener un engaño, incluso a veces podemos llegar a engañarnos a nosotros mismos. Cuando hablo con la verdad por delante no solo vivo en congruencia sino que es una excelente píldora contra el insomnio, ya que nada mejor que colocar la cabeza en la almohada a la hora de dormir y caer en sueño inmediatamente sin que haya nada que dije en el día de lo cual me arrepienta y me quite el sueño. Dicen que las palabras deben ser como la brisa suave que no te golpea sino que acaricia tu piel cuando te roza. Sé como la brisa, vive en congruencia y habla solo con la verdad.

El Segundo Acuerdo dice: “No te tomes nada personalmente”. Este acuerdo tiene que ver con el trabajo del Ego que cada uno debe realizar. Yo no soy lo que hago o lo que tengo, yo simplemente soy el que soy, como han dicho tantos Maestros Iluminados. En la vida nos solemos identificar con los roles que nos toca desempeñar, como padres, ciudadanos, profesionales, amigos, espectadores, etc.. pero tengo que saber que yo no soy eso, yo soy aquel que interpreta el rol; por tanto si estoy consciente de mi verdadera naturaleza, en esencia espiritual, debo reconocer que todas aquellas circunstancias tanto adversas como favorables que nos toca vivir en cada rol, son solo para nuestro aprendizaje , crecimiento y evolución y que el verdadero actor (el alma) no se queda enganchado en las dificultades de cada personaje que le toca interpretar. Si tienes un problema en el trabajo, al llegar a la casa no lo pagues con tus hijos o tu pareja, que tu rol de empleado o jefe no se quede pegado luego al rol de padre o esposo (a). Vive cada personaje a plenitud, aprende de las dificultades pero siempre actuando desde tu centro, desde tu verdadero ser, desde tu alma.

El tercer Acuerdo dice: “No hagas suposiciones”. Este acuerdo tiene que ver en que siempre pensamos que nosotros tenemos la razón, en que el mundo es o debería ser como yo lo veo. Eso hace que no percibamos las cosas como son, sino como las ve o supone nuestra imaginación. Hacer suposiciones es adelantarse en el tiempo, es hacer juicios a priori en función de lo que observo. Pero cuán real es mi capacidad de observar. A veces nos levantamos en la mañana y si al ver por la ventana nos pregunta nuestra pareja: ¿Cómo amaneció el día? La respuesta suele ser: ”El día está muy feo, parece que va a llover”. La verdad es que el día está nublado, no necesariamente feo. El calificativo lo añade mi mente que supone que pasará tal o cual cosa por la lluvia y deduce que el día está feo. Sin embargo para las cosechas, los embalses, para los que tienen sed… ese día es hermoso porque del cielo les llegará el agua que necesitan. Vive en presente y aprende a ser un observador imparcial.

El cuarto y último acuerdo dice: “Haz siempre lo máximo que puedas”. A veces vamos por la vida siendo mezquinos con nosotros mismos y con los demás. Si creemos en la ley de Causa y Efecto en la que a toda acción corresponde una acción igual pero en sentido contrario, debemos concientizar que si queremos conectarnos con la abundancia y la prosperidad, recibiendo el máximo que el Universo tiene para nosotros, debemos comenzar por darnos por entero en cada evento de nuestras vidas. Todos poseemos una especie de “reserva oculta”, que utilizamos en momentos de crisis o emergencias. La idea es que cada vez que me toca apoyar a alguien, haga uso de esa reserva, y pueda decir después: “Hice lo máximo que podía”, que así como debo tratar de no arrepentirme de lo que dije o dejé de decir, de la misma forma no lamentar el no haberme entregado por completo, en particular cuando hago un servicio a otros.

Aplicando estos cuatro consejos de Miguel Ruiz sin duda que viviremos mas plena y conscientemente, que es lo que hoy buscamos gran parte de los seres humanos.


Relación de Pareja

Siempre existe en el mundo una persona que espera por otra, ya sea en medio del desierto o en medio de una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierden completamente su importancia y solo existe aquel momento”

OSHO

En los Talleres y Charlas que suelo dar, hay siempre una inquietud que se me plantea por parte de alguno de los participantes, independientemente del tema sobre el cual versó el Taller o la Conferencia.

Esta inquietud se refiere a la Relación de Pareja. Quien no tiene y está buscando, dice que no consigue y los que la tienen, salvo excepciones, tienen algún tipo de insatisfacción.

Sería casi imposible cubrir en un artículo las diversas razones que crean esta dificultad en hombres y mujeres, sin ser además tema de mi especialidad, sin embargo, el tratar con tantas personas a lo largo de mi trabajo, además de mi experiencia personal en esta actividad tan importante de la vida, me mueve a hacer algunas reflexiones que ojalá les sean útiles a ustedes.


Todas las Edades al mismo Tiempo

Parece que a medida que crecemos en edad, vamos, por una parte, dejando atrás aquellos recuerdos, vivencias y juegos que experimentábamos cuando niños y al mismo tiempo no somos conscientes que un día seremos adultos y luego un poco mas maduros y finalmente ancianos.

En mis escritos hago mucho énfasis en aprender a vivir en el presente, y pareciera contradecirse con lo que planteo en este escrito, pero no es así.

En este preciso momento, quizás no estoy dando el máximo como padre de familia, quizás me cuesta relacionarme con mis hijos, ponerme en su misma onda, compartir sus juegos, su jerga, su música….y eso me hace distante, corta la comunicación que desearía desde mi corazón tener de verdad con ellos. La respuesta está, en recordar, que una vez tú también fuiste niño y hubieras querido que tus padres compartieran contigo de tal o cual manera. Entonces, hazte niño, hazte adolescente, recuerda tu papel en esa etapa de la novela de tu vida y no obligues a que ellos jueguen tus juegos o sigan tus normas. Ábrete a la opción de “ bajarte” de ese pedestal que falsamente has construído socialmente. Siéntate en el suelo, llénate de barro, escucha su música sin criticarla , no malgastes el tiempo insistiendo que en tus tiempos las cosas se hacían de tal o cual modo,…..el único tiempo, el único momento para hacer bien las cosas es ahora.

Al mismo tiempo, en cada uno de nosotros está latente la vejez, el anciano que si la vida permite llegaremos a ser algún día, y que el bienestar de esa etapa de la vida no va a depender de un buen seguro o plan de retiro, sino de cómo he vivido cada momento de mi vida, cómo he sabido apreciar, cada etapa, cómo me he relacionado con mi pareja, mis hijos, mi familia y mis amigos, asimismo de cómo he tratado mi cuerpo, ese vehículo maravilloso que la vida nos regaló para transitar la carretera de la vida.

Desde el corazón te digo que cuando veas a tu hijo llorar, acuérdate de cuando lloraste qué hubieras querido recibir, cuando un hijo invente algo, por mas absurdo que sea, escúchalo y felicítalo, abrázalo, tócalo, bésalo porque como dicen los indios americanos , la vida es como el relámpago, solo dura unos instantes , y ese bebé…ese niño…ese adolescente…cuando menos lo pienses, ya es adulto e iniciará su vida y posiblemente antes de lo esperado se irá de casa y entonces habrán momentos en que te dirás y te preguntarás ..Porqué no lo entendí, porqué no lo abracé, porqué no lo acaricié o porqué no lo perdoné

Hoy, con pasión, entrégate al juego o a la música , vive tus hijos, tus nietos, los niños del mundo, porque un gran Maestro nos dejó una vez estas sabias palabras: “Dejad que los niños ( y los jóvenes, y todos) se acerquen a Mí, porque de los que son como ellos, será el Reino de los Cielos.”

Recuerda entonces, aquí y ahora, en cada uno de nosotros coexisten, el niño y el adolescente que fui, el adulto que soy y el anciano que algún día llegaremos a ser. Así se diseñó esta trama de la vida que tanto nos cuesta entender. Te invito a que no la entiendas, te invito a que la vivas.


Transformemos la Culpa en Aprendizaje y Crecimiento

Nuestra educación y tradiciones nos enseñaron a sentirnos culpables cada vez que nos equivocábamos o cometíamos un acto de inconsciencia. También aprendimos que toda falta debe ir acompañada del respectivo castigo, y así transcurrió nuestra niñez y adolescencia tanto en nuestro mundo escolar como familiar.

De esa forma llegamos a adultos, cargando o arrastrando una pesada carga de culpas, producto que como seres humanos que somos, nos equivocamos muchas veces.

Hace unos diez años, entré por error a una sala donde se daba una Charla sobre el libro Un Curso de Milagros, me senté en la parte posterior del salón a esperar que comenzara la charla a que yo si había sido invitado, y en ese momento comentaban una frase de ese famoso libro, que dice: “ No existen pecados a ser perdonados, sino errores a ser corregidos”. Su contenido me impactó, ya que rompía con un paradigma que tenía desde niño.

A partir de allí, he tratado de implementar en mi vida esa frase y compartirla con mis alumnos y mis escuchas ya que una de las herramientas que la vida nos regala para crecer y evolucionar es a través del aprendizaje que obtenemos de los errores cometidos, sobretodo cuando en conciencia y responsablemente asumimos ese error. Eso significa mirar al pasado y analizar qué pasó, porqué me ocurrió tal cosa, porqué actué de tal manera que luego me arrepentí de ello pero el mal ya estaba hecho. Si razono humilde y conscientemente podré darme cuenta que lo pude haber hecho mejor, con mejores consecuencias para mí y los que me rodean. Me arrepiento del error cometido, pido perdón a la o las personas que fueron afectadas por mi actuación, resarzo el daño material, de ser eso posible y me propongo continuar de allí en adelante actuando de una forma mas consciente cada vez que una situación similar se presente.

Si actúo así, de cada error cometido habrá quedado un aprendizaje, no solo para no volverlo a cometer sino para incluso compartir con otros la experiencia y que así otros se beneficien de mi error.

Somos como esos globos de colores que recorren los cielos de algunos países de Europa, que para que se puedan elevar, deben soltar los sacos de arena que les colocan para mantenerlos anclados en tierra. Esos sacos de arena son nuestras culpas, los rencores por culpas que achacamos a otros así como parte de nuestras historias personales que no quisiéramos recordar.

Al incluir este nuevo paradigma en cuanto a los errores, al aprender a vivir en presente, sabiendo que como seres humanos nos equivocaremos múltiples veces, pero que de esos errores voy a aprender y crecer, vamos a poder elevarnos, evolucionar y crecer como Seres de Luz, que vinimos a este planeta a cumplir con la hermosa misión de dejar este mundo, cuando nos toque irnos, al menos un poquito mejor que como lo encontramos.


Transformemos la Culpa en Aprendizaje y Crecimiento

Nuestra educación y tradiciones nos enseñaron a sentirnos culpables cada vez que nos equivocábamos o cometíamos un acto de inconsciencia. También aprendimos que toda falta debe ir acompañada del respectivo castigo, y así transcurrió nuestra niñez y adolescencia tanto en nuestro mundo escolar como familiar.

De esa forma llegamos a adultos, cargando o arrastrando una pesada carga de culpas, producto que como seres humanos que somos, nos equivocamos muchas veces.

Hace unos diez años, entré por error a una sala donde se daba una Charla sobre el libro Un Curso de Milagros, me senté en la parte posterior del salón a esperar que comenzara la charla a que yo si había sido invitado, y en ese momento comentaban una frase de ese famoso libro, que dice: “ No existen pecados a ser perdonados, sino errores a ser corregidos” . Su contenido me impactó, ya que rompía con un paradigma que tenía desde niño.

A partir de allí, he tratado de implementar en mi vida esa frase y compartirla con mis alumnos y mis escuchas ya que una de las herramientas que la vida nos regala para crecer y evolucionar es a través del aprendizaje que obtenemos de los errores cometidos, sobretodo cuando en conciencia y responsablemente asumimos ese error. Eso significa mirar al pasado y analizar qué pasó, porqué me ocurrió tal cosa, porqué actué de tal manera que luego me arrepentí de ello pero el mal ya estaba hecho? Si razono humilde y conscientemente podré darme cuenta que lo pude haber hecho mejor, con mejores consecuencias para mí y los que me rodean. Me arrepiento del error cometido, pido perdón a la o las personas que fueron afectadas por mi actuación, resarzo el daño material, de ser eso posible y me propongo continuar de allí en adelante actuando de una forma mas consciente cada vez que una situación similar se presente.

Si actúo así, de cada error cometido habrá quedado un aprendizaje, no solo para no volverlo a cometer sino para incluso compartir con otros la experiencia y que así otros se beneficien de mi error

Somos como esos globos de colores que recorren los cielos de algunos países de Europa, que para que se puedan elevar, deben soltar los sacos de arena que les colocan para mantenerlos anclados en tierra. Esos sacos de arena son nuestras culpas, los rencores por culpas que achacamos a otros así como parte de nuestras historias personales que no quisiéramos recordar.

Al incluir este nuevo paradigma en cuanto a los errores, al aprender a vivir en presente, sabiendo que como seres humanos nos equivocaremos múltiples veces, pero que de esos errores voy a aprender y crecer, vamos a poder elevarnos , evolucionar y crecer como Seres de Luz, que vinimos a este a este planeta a cumplir con la hermosa misión de dejar este mundo, cuando nos toque irnos , al menos un poquito mejor que como lo encontramos.


Un Rayito de Luz

En estos momentos en los que la desesperación, rabia, y angustia se hacen presentes en la mayoría de los venezolanos debemos abrir una ventana por la que pueda penetrar al menos un rayito de luz que nos oriente en medio de la oscuridad.

Cuando hay oscuridad no es la oscuridad misma la que nos va a iluminar, solo encendiendo un fósforo o una linterna logramos ver con claridad. En nuestro caso no podemos obtener la luz y por tanto la paz añadiendo mas oscuridad en forma de odio, rabia, insultos o violencia porque de esa forma solo generaremos mas oscuridad.

La ley Universal de Causa y Efecto (conocida en Oriente como la Ley del Karma) dice que a toda acción que realicemos en nuestra vida, incluso un pensamiento o deseo, generará una reacción igual y en sentido contrario. Solo el amor transforma, solo generando y deseando amor lograremos paz.

Dar amor no significa quedarse con los brazos cruzados. Debemos asumir las acciones que la ley y la conciencia de cada quien nos indique llevar a cabo pero sin involucrarnos emocionalmente, sin reaccionar desde el odio y la rabia, lo que nos permitirá lograr dos cosas:

  1. Ser mas efectivos con las acciones que llevemos a cabo y
  2. Mantener nuestra salud emocional y por tanto física

Esta situación que por la que estamos transitando no es casual. De ella podemos salir crecidos y evolucionados si todos estos eventos los vivimos conscientemente de forma que una vez transcurrido este tiempo terminemos siendo mas pacientes, mas tolerantes, mas evolucionados y por tanto mas espirituales.

Hoy en día mas que nunca, la oración y la meditación individual y en grupos son formas de participación activas ya que la energía generada contribuye a serenar los ánimos existentes y además a serenar nuestras mentes y abrir una pequeña brecha por la que podamos percibir desde nuestra alma, al menos, un pequeño rayito de luz..


Vivir en Presente

Si en algo coinciden la mayoría de las Filosofías Orientales es en el concepto de aprender a vivir en el Aquí y Ahora, o sea en tiempo presente y en el lugar en que se está. El concepto se refiere a cómo manejamos nuestra atención, entendiendo nuestra atención como una especie de linterna que dirijo hacia aquello que la captura, como pueden ser eventos externos o internos como pensamientos, fantasías, etc.

Aquello en lo que focalizo mi atención, se energiza, es por eso que una enfermedad puede ser una manifestación de no haber atendido mi cuerpo, al quitarle atención, le resté energía y por eso el malestar, que es el lenguaje que maneja el cuerpo para comunicarse con nosotros.

Nuestra mente disfruta yendo del pasado al futuro y viceversa, pero no propiamente en viajes de placer y optimismo sino para angustiarnos por el futuro o para sentir culpa o rencor por algo que nos ocurrió en el pasado, y eso es justo lo opuesto a vivir en el aquí y en el ahora. En presente puedo analizar un evento pasado que me trae un mal recuerdo por un error que cometí y como decíamos en nuestro artículo : “ Transformando la culpa en aprendizaje y crecimiento” ver porqué me equivoqué, arrepentirme, pedir disculpas si es el caso y resarcir el daño, guardando solo la experiencia o aprendizaje de ese evento pero desechando la culpa y el castigo. O puedo planificar hacia el futuro para la solución de algún problema o para concretar deseos y proyectos, pero no vivir en presente la angustia de algo que se escapa a mi control o rango de acción.

Solo se vive en presente. Es Aquí y Ahora cuando puedo servir, ayudar, amar y sanar si coloco mi atención en el momento y si aumento mi nivel de conciencia, que es lo que permite a esa linterna disponer de una pila y un bombillo cada vez mas potentes. De esa forma me permito ver a mas distancia y en mas amplitud, dándome cuenta que la vida no es un evento particular sino un todo en el que los opuestos se equilibran y en que cada evento trae consigo un aprendizaje aunque nos parezca doloroso cuando estamos pasando por él.

Recordemos que el futuro no es otra cosa que la suma de infinitos presentes. No dejes para mañana el expresar tu amor o tus sentimientos a alguien o pedir perdón por alguna ofensa cometida en un momento de inconsciencia o jugar con tu hijo que te lo pide cuando regresas del trabajo. No sabemos si contamos con el mañana, solo contamos con el hoy, aquí y ahora, en tiempo presente.


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