Papel
de la dirección en el benchmarking
La dirección
juega un papel crucial en el proceso de benchmarking. Ciertamente, sin la aprobación
y el compromiso de la alta dirección, el benchmarking es imposible. Algunas
consideraciones sobre el benchmark requieren la aprobación de la dirección antes
de que el proceso pueda empezar: compromiso al cambio, fondos, personal, divulgación
e involucramiento.
Compromiso
al cambio
El benchmarking
es una empresa seria para ambas partes en el proceso. A menos que exista el
compromiso de una firma a cambiar a menos que la organización pretenda completamente
mejorar radicalmente sus procesos para estar a la altura de los estándares mejores-en-su-clase
el benchmarking no debe considerarse. Desafortunadamente, muchas compañías se
lanzan al benchmarking sin ese compromiso, con el resultado de que ambas partes
desperdician dinero y tiempo del personal. Además, se elevan las esperanzas
y expectativas, solo para ser decepcionadas cuando nada resulta de esto. A este
tipo de benchmarking se le conoce popularmente como turismo industrial. Eso
es apropiado porque la industria del turismo es su única beneficiaria. Para
obtener un beneficio real del benchmarking, cualquier organización debe resolver
que cuando se encuentra un proceso mejor en su clase, hará lo que sea necesario
para incorporarlo como un modelo de reemplazo (o mejora radical) a su proceso
inferior. Eso, después de todo, es de lo que trata el benchmarking.
Fondeo
Solo la
dirección puede autorizar el desembolso de fondos para el benchmarking. Estos
fondos apoyarán los viajes para los equipos que visitan las organizaciones que
tengan los procesos mejores. Los equipos generalmente están compuestos de 5
a 8 personas. Las visitas duran de dos días a dos semanas. Los destinos de viaje
son inflexibles, regidos por la localización de las firmas mejores en su clase.
Evidentemente, los gastos de viaje pueden ser elevados. La dirección debe poner
disponibles los fondos si desea que se lleve a cabo el benchmarking.
Recursos
Humanos
De manera
similar al fondeo, la dirección debe tener disponibles los recursos humanos
necesarios para las tareas de benchmarking. Aunque los costos de recursos humanos
son generalmente bastante más altos que los viáticos, la disponibilidad de personal
es rara vez un problema.
Divulgación
Puede no
ser obvio inmediatamente, pero ambas compañías divulgan información acerca de
sus procesos y prácticas. La dirección puede estar comprensiblemente dudosa
para divulgar información a los competidores, ¿pero qué tal el caso de un socio
de benchmarking no competidor? Aún así, la dirección puede estar renuente, porque
no puede haber garantía de que la información divulgada a un no competidor no
encontrará su camino hacia la competencia. La otra cara de la moneda es que
pocos procesos o prácticas permanecen en secreto por largo tiempo. Sin embargo,
si la organización tiene algún proceso único que le otorgue una ventaja competitiva,
el proceso debe tratarse como patentado y no ser sometido a benchmarking. En
cualquier caso, solo la dirección puede tomar la decisión de divulgar información.
Facultamiento
La dirección
debe estar activa y visiblemente involucrada en cada aspecto del proceso del
benchmarking. La dirección debería involucrarse en determinar cuales procesos
han de someterse a benchmarking y quienes serán los candidatos a compañeros
de benchmarking. La dirección está en una posición única para establecer canales
de comunicación entre las compañías, puesto que los altos directivos tienden
a asociarse a través de organizaciones profesionales. Debe fomentarse el diálogo
entre directivos de alto nivel.
Es importante
para la dirección estar al tanto de los eventos del benchmarking y estar seguro
de que el esfuerzo apoya los objetivos y la visión de la compañía. La capacidad
de la compañía para lograr esto mejora muchísimo cuando se involucra directamente.
Además, los subordinados reconocerán la importancia puesta en el benchmarking
mediante el grado con el que la dirección se hace visible en el proceso. Estando
activa la dirección, todos los niveles serán mas productivos en sus actividades
de benchmarking. Los puntos críticos relacionados con el papel de la dirección
en el benchmarking son los siguientes:
Para que
el benchmarking resulte productivo, la dirección debe estar comprometida a cambiar.
La dirección debe aportar los fondos necesarios.
La dirección
debe asignar al personal adecuado.
Solo la
dirección debe aprobar la información que será divulgada a los socios de benchmarking.
Los directores
de alto nivel deben involucrarse directamente en las actividades de benchmarking.
Prerequisitos
del benchmarking
Antes de
entrar de lleno al benchmarking, la organización debe chequear los requisitos
previos aquellos aspectos filosóficos y de actitud, las habilidades y las tareas
previas necesarias que deben anteceder cualesquiera esfuerzos de benchmarking.
Voluntad
y Compromiso
Sin la
voluntad y el deseo de hacer benchmarking, una organización no puede seguir
adelante. No desperdicie su tiempo o el de su compañero de proceso en ausencia
de compromiso y voluntad de la alta dirección de la compañía.
Liga con objetivos estratégicos
Antes de
iniciar, los objetivos del benchmarking deben ligarse a los objetivos estratégicos
de la compañía, dando dirección específica al esfuerzo.
Propósito
de convertirse en el mejor / no simplemente mejorar
No hay
nada malo con la mejora continua, a menos que el desempeño actual está muy alejado
de la clase mundial. Sin embargo, si una organización no está al nivel de clase
mundial, la mejora continua solo puede garantizar que ésta permanezca siempre
por debajo de la clase mundial. El benchmarking necesita que el propósito sea
lanzarse a la cabeza del campo en un cambio radical, no solo estar unos cuantos
puntos porcentuales mejor que el año pasado.
Apertura
a nuevas ideas
Si una
compañía está saturada con el síndrome de "no está hecho aquí", tendrá un problema
con el benchmarking, porque la esencia del benchmarking es capitalizar en el
trabajo y las ideas de otros. Una compañía debe estar abierta a nuevas ideas
para el benchmarking. Este proceso puede ayudar a tener más receptividad a nuevas
ideas al demostrar que realmente funcionan.
Comprensión
de procesos, productos y servicios existentes
Es obligatorio
que una organización comprenda completamente sus propios procesos, productos,
servicios y prácticas de forma que pueda determinar lo que necesita ser sometido
a benchmark. Además, es necesario tener una comprensión sólida de tu proceso
para hacer mediciones significativas contra aquellas de tu compañero.
Procesos
documentados
No es suficiente
con entender los procesos, éstos deben ser completamente documentados. Hay tres
razones para hacer esto:
Todas las
personas asociadas con el proceso deben tener un entendimiento común del mismo,
y eso solo se puede provenir de documentación.
Es necesario
un punto de partida documentado contra el que medir la mejora del desempeño
después de que se han implantado los cambios del benchmarking.
La organización
tendrá que ver con personas (los socios) que no están familiarizados con sus
procesos. Con una comprensión de donde está la organización del benchmarking,
el socio será más capaz de ayudar.
Habilidades
para el análisis del proceso
Para lograr
el entendimiento de tus propios procesos, productos y servicios y para documentar
estos procesos, debes tener el personal con las habilidades para caracterizar
y documentar procesos. Este mismo personal será necesario para analizar los
procesos del socio de benchmarking y para ayudar a adoptar esos procesos a las
necesidades de la organización. Idealmente, ellos deben ser empleados, aunque
es posible usar consultores en este papel.
Habilidades
de investigación, comunicación y formación de equipos
Algunas
habilidades adicionales incluyen las de investigación, comunicación y formación
de equipos. La investigación se requiere para identificar a los propietarios
del proceso mejor en su clase. La comunicación y la formación de equipos son
necesarios para desarrollar el benchmarking tanto sobre la base interna, como
con los socios.
Herramientas
para un benchmarking
Como la
mayoría de las tentativas humanas, el benchmarking puede fallar. La falla en
cualquier actividad significa generalmente que el participante no se preparó
adecuadamente para la empresa -que falló en aprender lo suficiente sobre los
requisitos, las reglas y los trucos. Así puede pasar con el benchmarking. En
esta sección, se explican algunos de los obstáculos frecuentes para el benchmarking
conforme a la experiencia de docenas de compañías.
Enfoque
interno
Para que
el benchmarking produzca los resultados esperados, debes saber que alguien en
el exterior tiene un proceso mucho mejor. Si una compañía está enfocada internamente
(como están muchas), puede ser que no esté consciente de que sus procesos son
80% menos eficientes que los del mejor en su clase. Un enfoque interno restringe
la visión. ¿Hay alguien mejor? ¿Quién es? Tales organizaciones ni siquiera se
cuestionan. Esto es complacencia y puede destruir una organización.
Objetivo
de benchmarking demasiado amplio
Un objetivo
de benchmarking excesivamente amplio tal como "mejorar el desempeño fundamental"
puede garantizar el fracaso. Esta bien puede ser la razón para hacer el benchmarking,
pero el equipo necesitará algo más específico y orientado no al que sino al
como. Un equipo podría batallar con lo fundamental toda la vida sin saber a
ciencia cierta si tuvo éxito o si fracasó. El equipo necesita un objetivo más
estrecho como "Refinar o sustituir el proceso de facturación para reducir los
errores en un 50%." Esto aporta algo sobre lo que se puede trabajar.
Calendarios
imprácticos
El benchmarking
es un proceso complicado que no puede comprimirse en unas cuantas semanas. Considere
de cuatro a seis meses el programa más corto para un equipo experimentado, y
de seis a ocho como norma general. Tratarlo de hacer en menos tiempo que eso
forzará al equipo a pasar por alto ciertos detalles que pueden conducir al fracaso.
Si quieres sacar ventaja del benchmarking, debes ser paciente. Por otra parte,
cualquier proyecto que sobrepase un año debe revisarse. Probablemente el equipo
está pasando por dificultades.
Deficiente
composición del equipo
Cuando
un proceso se somete a benchmarking, aquellos que tienen el proceso, la gente
que lo usa día a día debe estar involucrada. Esta gente puede ser operadores
de la línea de producción o empleados. La dirección puede estar renuente a asignar
esos espacios con ese personal cuando los podrían ocupar supervisores o ingenieros.
Estos últimos ciertamente deben considerarse pero no implicando la exclusión
de los propietarios del proceso. Los dueños del proceso son aquellos que conocen
más sobre como opera realmente el proceso, y ellos serán los que más rápidamente
detectarán las frecuentemente sutiles diferencias entre tu proceso y el de tu
socio de benchmark. Los equipos deben formarse con seis a ocho personas, así
que asegúrese de que los primeros asignados sean los operadores. Todavía habrá
espacio para supervisores e ingenieros.
Acomodarse
con un "OK" en su clase
Con mucha
frecuencia las organizaciones escogen socios de benchmarking que no son los
mejores en su clase. Hay tres razones para esto:
El mejor
en su clase no está interesado en participar.
Investigación
identificó al socio equivocado.
La compañía
simplemente eligió a un socio a la mano.
La organizaciones
se meten en el benchmarking cuando deciden que uno o más de sus procesos es
muy inferior al de el mejor en su clase. La intención es examinar aquel proceso
mejor en su clase y adaptarlo a sus necesidades locales, llevando rápidamente
a tu organización a estándares clase mundial en esa área de proceso. No tiene
sentido tener un nexo con un socio cuyo proceso es sólo bueno. Puede ser mejor
que el tuyo, pero si se adopta, aún dejara a tu organización muy lejos del mejor
en su clase. por el mismo esfuerzo, una organización podría haber llegado a
la cumbre. Las organizaciones deben identificar al mejor e ir tras él. Sólo
si el mejor no participa, tiene justificación elegir al segundo. El segundo
mejor debe usarse únicamente si es significativamente superior al proceso en
cuestión.
Énfasis
inadecuado
Una causa
frecuente de falla en benchmarking es que los equipos se empantanan recolectando
datos interminables y ponen demasiado énfasis en los números. Tanto la colección
de datos como los números mismos son importantes, pero el aspecto más importante
es el proceso en sí mismo. Tome los suficientes datos para entender el proceso
sobre el papel, y analice los datos de forma que esté seguro de que los resultados
pueden mejorar de manera significativa si se implanta el proceso. A menos que
el equipo se haya metido profundamente en el proceso, puede ser que falte el
conocimiento práctico para adaptarlo e implantarlo exitosamente en nuestra organización.
Mantenga el énfasis en el proceso, teniendo los datos y los números como apoyo
a ese énfasis.
Insensibilidad
hacia los socios
Nada romperá
más rápido una sociedad de benchmarking que la insensibilidad. Recuerde que
un socio le está haciendo un favor a tu organización al dar acceso a su proceso.
Estás usando valioso tiempo de la gente clave de tu socio, y en el mejor de
los casos, estás interrumpiendo la rutina diaria de trabajo. Si fallas en apegarte
al protocolo y a la cortesía en las transacciones, tu organización corre el
riesgo de ser cortada.
Apoyo
limitado de la alta dirección
Este aspecto
sigue estando en discusión porque es crítico para el éxito en todas las etapas
de la actividad del benchmarking. Se requiere del apoyo constante de la cabeza
para iniciar, llevar el benchmarking por la fase de preparación, y finalmente
asegurar los beneficios prometidos.
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