Antecedentes
Las empresas centradas
en el comercio electrónico comenzaron hace más de dos décadas
con la introducción del intercambio electrónico de datos (EDI)
entre firmas comerciales (envío y recibo de pedidos, información
de reparto y pago, etc.) Incluso el comercio electrónico orientado
al consumidor tiene también una larga historia: cada vez que utiliza
un cajero automático o presenta una tarjeta de crédito, está
efectuando una transacción electrónica. EDI y ATM, sin embargo,
operan en un sistema cerrado; son un medio de comunicación más
conveniente, estrictamente entre las partes involucradas.
La Web,
ha abierto una nueva era combinando el carácter abierto de Internet con un interfaz
de usuario sencillo. La WWW fue creada en el Laboratorio de física de partículas
CERN en Ginebra en 1991 (con Mosaic, el predecesor de Netscape). Le llevó dos
años a Mosaic penetrar en Internet, y otros dos años antes de que las empresas
y el público en general se dieran cuenta de su potencial.
La pregunta
que puede surgir a todo aquél que se pregunte sobre la posibilidad de introducirse
en este nuevo mundo es si esto no es más que una moda pasajera, o realmente
condicionará nuestro modo de concebir y percibir la realidad. Pues bien, tanto
el comercio electrónico como Internet, no son una moda pasajera. Se puede observar
en sus efectos internacionales. Algunos pueden encontrar inútil abrir una tienda
web; pero las tiendas web no son el comercio electrónico ni la economía digital.
Se desarrollarán
nuevos tipos de interfaces (navegadores y protocolos) y nuevas redes (privatizadas),
pero lo que la WWW representa es nuestra marcha imparable hacia la economía
digital y la sociedad basada en el conocimiento. Las tecnologías, la
Web y otros procesos son sólo medios para alcanzar esa meta.
Definición
El térmico
"comercio electrónico" ha evolucionado desde su significado original de compra
electrónica al significado actual que abarca todos los aspectos de los procesos
de mercado y empresa habilitados, en su mayoría, por Internet y las tecnologías
de la World Wide Web.
El comercio
electrónico entendido como venta online, significa hacer negocios online o vender
y comprar productos y servicios a través de escaparates Web. Los productos comercializados
pueden ser productos físicos como coches usados o servicios (por ejemplo, viajes,
consultas médicas online, y educación a distancia). También pueden ser productos
digitales como noticias, imagen y sonido, bases de datos, software y todos los
tipos de productos relativos a la información. Entendido así, el comercio electrónico
se parece a la venta por catalogo o la teletienda.
El
comercio electrónico entendido como mercado.
El comercio
electrónico no está limitado a comprar y vender productos online. Por ejemplo,
una tienda de barrio puede abrir una tienda Web y reencontrarse con el mundo.
Pero, además de clientes, también puede encontrar suministradores, inversores,
servicios de pago, agencias gubernamentales y competidores en la red. Estos
nuevos personajes online o digitales provocan cambios en la forma de hacer negocios
desde la producción al consumo, y afectarán a empresas que quizá ni siquiera
piensen que forman parte del comercio electrónico. Aparte de la venta online,
el comercio electrónico nos conducirá a cambios significativos en la forma de
personalizar, distribuir e intercambiar productos y en la forma que tienen los
consumidores de buscar y comprar productos y servicios y también de consumirlos.
En pocas
líneas, la revolución que supone el comercio electrónico reside en sus efectos
sobre los procesos. La definición orientada al proceso del comercio electrónico
ofrece una visión más general de lo que representa el comercio electrónico.
Los procesos internos de la empresa y los procesos empresa-a-empresa quedan
afectados por la tecnología y la red en igual medida que los procesos empresa-a-cliente.
Incluso las funciones gubernamentales, educativas, sociales y procesos políticos
sufren estos cambios.
Segmentos
del comercio electrónico
Los dos
segmentos principales en el comercio electrónico, en la actualidad son Empresa-a-Cliente
y Empresa-a-Empresa. Si bien el primero es una pequeña fracción al compararlo
con el segundo.
En el comercio
electrónico se realizan transacciones entre Clientes, Empresas y Gobierno mediante
mecanismos basados en la informática y las telecomunicaciones y sin ruptura
de los medios de comunicación.
Empresas-a-Clientes:
Ventas de bienes al Consumidor final. e. g. www.amazon.com (libros, discos),
www.fleurop.de (flores), etc...
Empresas-a-Empresas
: Cadena de creación de valor digitalizada, e. g. Pedido
de materias primas y partes con sistemas como EDIFACT.
El crecimiento
del comercio electrónico a corto y medio plazo estará principalmente
determinado por el segmento Empresa-a-Empresa casi con toda probabilidad. Ahora
mismo puede llegar a ocupar el 80% del total de la actividad comercial electrónica.
La reducción de los costes y la mejora de la calidad de los productos
y servios vendedores contribuirán a un mayor crecimiento. Por estas razones
el segmento Empresa-a-Empresa probablemente tendrá una gran repercusión
en las pequeñas y medianas empresas.
El comercio
electrónico entre los demás negocios es altamente competitivo y la información
sobre su impacto está aun reservada, porque no se conoce lo suficiente para
predecir el futuro, haciendo de esto un área de prioridad en las investigaciones.
El Comercio
Electrónico en el segmento de Empresa a Cliente, principalmente depende de la
comodidad para el uso para el cliente.
El comportamiento
de compras está cada vez más influido por la comodidad.
El tiempo
gastado por compras es considerado como desagradable por un 50% de la población
estadounidense, sobre todo por los jóvenes.
Demanda
de posibilidades de compras independientes de hora y lugar.
Contenido
atractivo
Ahorro de tiempo
Precios competitivos
Acceso rápido
24 horas disponibilidad en cualquier lugar
Acceso a productos que se venden exclusivamente por canales virtuales
Implicaciones
del Comercio Electrónico
Implicaciones
laborales
El Comercio
Electrónico conlleva una nueva línea de actuación en los procesos de negocios,
genera jerarquías de organización más planas con mayor modularidad y necesita
de una continua formación de sus empleados e interrelación entre las empresas.
Por ello, la habilidad de las empresas para reorganizarse en el nuevo entorno
electrónico dependerá crucialmente de la adaptación y la flexibilidad de sus
trabajadores, aparte de los continuos esfuerzos de la empresa por innovar. Una
de las mayores implicaciones será sin duda la deslocalización del trabajador,
lo que se conoce como teletrabajo. Una de las empresas más importantes en el
mundo de las telecomunicaciones, British Telecom, según una noticia de El País
Negocios del día 16 de Mayo, pretende que un 10% de su plantilla sea de teletrabajores
en Marzo del año 2000. Con esta medida, la empresa pretende ahorrar en la instalación
de oficinas y edificios, y según ellos, al mismo tiempo el trabajador ahorra
en tiempo y dinero para desplazarse hasta el lugar de trabajo.
Mientras
las empresas experimentan con esta nueva forma de comercio, a corto plazo se
va a crear gran cantidad de empleo en trabajo de red. De todas formas, las implicaciones
que conlleve el comercio electrónico dependerán del país
en cuestión, así como del tamaño y estructura del comercio
electrónico.Este nuevo orden está haciendo que las compañías
se planteen cómo van a acceder al nuevo canal de ventas llamado Internet,
y sobre todo una pregunta básica ¿Hay negocio en Internet?.
Para el
director del Master de Comercio Electrónico de Enginyeria i Arquitectura
La Salle, Lluís Font Prades, la respuesta es sencilla y contundente:
sí lo hay, y en crecimiento constante día a día a medida
que Internet aumenta el número de personas conectadas. Según estudios
de la Asociación de Usuarios de Internet y de Forrester Reseach, en el
año 1998 se vendieron en Internet 3.300 millones de dólares y
para el año 2001 esta previsto que se vendan 9.900 millones. En España
en el año 1998 había 2,2 millones de personas conectadas a Internet
y para el año 2001 estarán entorno a los 9 millones.
Estamos
ante una nueva forma de vender, el Comercio Electrónico, que requiere
profesionales preparados en las nuevas técnicas comerciales y de marketing,
en una nueva forma de entender los negocios. Los profesionales preparados para
afrontar el reto deberán tener conocimientos multidisciplinares, pero
sobre todo una sólida base tecnológica. De nada van a servir gestores
puros con escasos conocimientos técnicos para un mundo donde una tecnología
puede quedar obsoleta en meses y llevar al fracaso nuestra estrategia comercial.
Tampoco los especialistas en programación y tecnología únicamente,
ya que deberemos contestar preguntas tales como: ¿Cuál es la mejor
forma de atraer a los clientes a nuestra web? ¿Cómo podemos crear
vínculos permanentes con nuestros clientes? Los especialistas en Comercio
Electrónico deberán tener conocimientos de disciplinas diversas:
márketing y ventas, legislación internacional, medios de pago,
seguridad informática, sistemas de información, diseño
de contenidos en Internet, telecomunicaciones, atención y fidelización
de clientes, también será apreciada una especialización
sectorial.
Los futuros
especialistas en Comercio Electrónico provendrán de cualquier área de la compañía
pero deberán tener formación en todas esas disciplinas para ser reales profesionales
de alta calificación y ofrecer un alto valor añadido a sus compañías.
Por tanto,
sería de gran ayuda que para adquirir estas habilidades, que requiere el trabajo
con comercio electrónico, se enseñara y se familiarizara con la tecnología de
Internet a los jóvenes estudiantes desde la escuela.
Implicaciones
sociales
Aunque
en principio se trataba de un fenómeno económico, el comercio electrónico es
parte de un amplio proceso caracterizado por la globalización de mercados, el
desplazamiento hacia una economía basada en el conocimiento y la información,
y el gran crecimiento de todo tipo de tecnologías de un día para otro. Este
término de globalización es uno de los que mejor define a nuestra sociedad actual,
ya que nos hallamos inmersos en el proceso de la Unión Europea e implantación
del euro.
Uno de los
cambios más importantes va a ser el actuar con una mentalidad mucha más abierta,
sobre todo a la hora de tomar decisiones con riesgo. Ya no valdrá la actitud
de ver y esperar, sino moverse rápido, adquirir una gran flexibilidad y arriesgarse.
Un factor determinante va a ser el realizar alianzas estratégicas, de forma
que se producirá una mayor cooperación con otros que puedan hacer mejor lo que
queremos, ganando en tiempo y dinero.
Aunque
tiene muy pocos años de existencia, el comercio electrónico sobre Internet tiene
el poder de cambiar radicalmente las actividades económicas y el entorno social.
De hecho, afecta a grandes sectores como las comunicaciones, finanzas o el comercio,
y promete en otros sectores como educación, salud o gobierno. El comercio electrónico
altera incluso la relativa importancia del tiempo, acelerando los ciclos de
producción, y permitiendo a las empresas operar coordinadamente y a los consumidores
realizar transacciones olvidándose del tiempo. Así como cambia la importancia
del tiempo, cambiaran las estructuras de los negocios y las actividades sociales.
Implicaciones
en materia de "policy"
En el caso
de las grandes corporaciones y organizaciones empresariales la preocupación
por la seguridad en Internet es fácil de entender, las organizaciones necesitan
proteger la confidencialidad de la información reservada. Por otra parte, los
usuarios de a pie también deberían vigilar de cerca todo lo referente a la protección
de sus datos y a la identidad de las fuentes y destinatarios de los mismos.
Evidentemente
la seguridad en Internet afecta sobremanera a las empresas que operan con banca
electrónica, ya que las cuentas bancarias en Internet no son más que bases de
datos y, como tales, están expuestas. En definitiva, la seguridad afecta a todos:
a las grandes compañías por ser una tentación y por las consecuencias de una
posible filtración, y a los usuarios individuales por su vulnerabilidad.
En España,
al igual que en le resto del mundo, la seguridad informática sigue considerándose
por parte de la dirección de las empresas como importante o muy importante.
Un reciente estudio de la consultora Ernst & Young apunta que para el 82%
de los encuestados este aspecto es fundamental. Sin embargo, esta importancia
que se otorga a la seguridad informática no siempre va unida a la implantación
de medidas concretas de seguridad.
Según
el mismo informe, más de la mitad de las empresas reconocen que no analizan
los posibles accesos a su sistema informático. Si tenemos en cuenta que
en la actualidad las empresas dependen en gran medida de su sistema informático,
porque a través del mismo producen su trabajo diario, generan sus datos
y, en definitiva, realizan su negocio, este dato resulta preocupante.
El hecho
de no investigar posibles indicios de acceso implica que más tarde o más temprano
alguien puede acceder a sus sistemas informáticos y, por ende, el negocio puede
estar en manos de un intruso. Así pues, el principal problema no es de índole
técnico, sino de toma de conciencia de los peligros potenciales en la transmisión
de información confidencial (nuestros datos personales, bancarios, códigos de
acceso a cuentas y transacciones, etc.) a través del ciberespacio.
Me gustaría
diferenciar los tipos de seguridad que se están dando hasta el momento. Los
sistemas de seguridad que se implementan actualmente se pueden dividir en dos
grupos:
- Canales
seguros de comunicación. Son aquellos que agrupan un conjunto de protocolos
que garantizan la confidencialidad y la integridad de las comunicaciones
vía red. De entre los cuales destacan:
-
SHTTP (Secure HiperText Transfer Protocol), que da soluciones de seguridad
a las conexiones HTTP.
- El
Protocolo SSL (Secure Socket Layer), diseñado e implementado por Netscape,
que proporciona sesiones de comunicación encriptadas y autenticación del
servidor.
- El
Protocolo de Microsoft, (PCT) muy parecido al de su competidor pero compatible
con varios protocolos.
Esta política
realizada por la Administración Clinton parece que no ha caído
bien entre los fabricantes de software y activistas norteamericanos. No sólo
en U.S.A. ha sido mal acogida, a Alemania por ejemplo, no le ha sentado nada
bien que un gobierno o agencia extranjera pueda tener acceso a las claves de
los usuarios alemanes, parece por tanto, que esta política puede entrar
en conflicto con las leyes de otros Estados, ya que la mayoría de los
Estados europeos no restringen la utilización de esta técnica.
La incorporación
por parte del protocolo SET de los dos sistemas parece ser la medida más
segura hasta el momento. Es un sistema híbrido (utiliza ambos sistemas
de encriptación) para evitar la lentitud de la los sistemas de encripatación
asimétricos y aprovechar la rapidez del sistema simétrico. Se
utiliza además las firmas digitales y las entidades de certificación.
Sin embargo esta siendo lenta su implantación. No obstante creo que la
Autoridad certificadora Española ACE ya esta emitiendo certificados SET
a entidades financieras Españolas.
Actualmente
las principales compañías españolas han optado por el protocolo de seguridad
SSL para el pago con tarjetas de crédito:
El Corte
Ingles ha puesto en funcionamiento el servicio de "la Tienda en Casa" basado
precisamente en SSL y en la tarjeta de cliente de El Corte Ingles. Tras analizar
los datos del cliente se procede a una comprobación telefónica personal para
validar los datos.
Como se
puede ver existen muchas formas de seguridad actualmente funcionando, quizás
la más utilizada sea el SSL, que otorga una eficaz forma de encriptación de
los números de la tarjeta. Sin embargo, la más eficaz es aquella que consigue
la confidencialidad autenticación integridad y no repudio del mensaje, sólo
conseguida por el momento por el protocolo SET, aunque IBM ha realizado un magnífico
esfuerzo en el tema de seguridad en las transacciones siendo por tanto una mera
cuestión de tiempo el poder comprobar su fiabilidad. Por tanto la forma de pensar
en cualquier tipo de seguridad nunca es absoluta, si no que es un problema de
gestión de del riesgo: ¿cuánto (esfuerzo, dinero, incomodidad...) estoy dispuesto
a invertir en contrarrestar un cierto riesgo?
Aun sin
embargo, existe un gran sector de la población que no se siente demasiado seguro
todavía con el pago mediante Internet. Pero es una mentalidad que tiene que
cambiar ya que existen gran cantidad sistemas que nos lo hacen fiable, y cada
día hay más y mejores. De acuerdo con un informe realizado por VISA y NFO Research,
el 98% de los consumidores que compraron
a través de la red durante las navidades de 1998, consideraron la experiencia
como satisfactoria. Además, el 90% piensa comprar otra vez y el 88% piensa recomendarlo
a un amigo, de acuerdo con la encuesta. A continuación se añaden unos gráficos
aclaratorios sobre el pago por internet.
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