“
Camina un rato con mis zapatos "
Proverbio indio.
En esta oportunidad hablaremos de la “ Empatía”, la cual no es otra cosa sino
“ la habilidad que posee un individuo de inferir los pensamientos y sentimientos
de otros, lo que genera sentimientos de simpatía, comprensión y ternura”.
Muchas disciplinas
las han considerado un fenómeno muy importante y relevante entre ellas la psicología
que le asigna, un rol de mediador cultural, para evaluar la conducta social.
Ha sido un tema de interés tanto para la psicología clínica como educacional,
social y de la personalidad.
Algunos
doctrinarios la definen como la habilidad cognitiva, que es inherente a un individuo,
de tomar la perspectiva del otro o de entender algunas de sus estructuras de
mundo, sin adoptar necesariamente esta misma perspectiva, es como colocarse
en los zapatos del otro y aunque no pienses igual que ellos conocer o entender
lo que ellos sienten a sabiendas de que cada individuo posee un guión propio.
Para otros la empatía es empírica, ya que es como una experiencia adquirida
a partir de las emociones de los demás a través de las perspectivas tomadas
de éstos y de la simpatía, definida como un componente emocional de la empatía.
En resumen
podemos decir que no es otra cosa sino la habilidad para estar consciente de,
reconocer, comprender y apreciar los sentimientos de los demás". En otras palabras,
el ser empático es el ser capaces de "leer" emocionalmente a las personas.
La empatia
se enlaza con otras habilidades o capacidades de comportamiento importantes
dentro de las cuales se incluye: calidad de interrelación, desarrollo moral,
agresividad y altruismo. También incluye un respuesta emocional orientada hacia
otra persona de acuerdo con la percepción y valoración del bienestar de ésta
y una gama de sentimientos empáticos como ya hemos dicho anteriormente simpatía
compasión y ternura.
Los estudiosos
de la materia han establecido que puede existir una empatía que abarque respuestas
con pautas afectivas y cognitivas. Trayendo esto como consecuencia dos distinciones
: “ empatía cognitiva”, constituye una comprensión del estado interno de otra
persona, y “empatía emocional” (o afectiva), que involucra una reacción emocional
por parte del individuo que observa las experiencias de otros y se coloca en
el lugar del mismo.
A los efectos
de una mejor comprensión del concepto dado anteriormente es necesario distinguir
entre capacidad y tendencia empática.
Una capacidad,
es propia de cada individuo que posee la habilidad de conectarse con actividades
mentales, puede adoptar la perspectiva de los demás o atender a sus propios
estados internos..Se han establecido teorías que se refieren al desarrollo de
la empatía de los niños, estableciendo que virtualmente desde el nacimiento
el infante es capaz de experimentar un estado de aflicción personal en respuesta
a la aflicción de otros, incluso la de su madre cuando se encuentran en el vientre.
Sin embargo las habilidades cognitivas del niño se desarrollan con la edad,
así como también los sentimientos de simpatía y la toma de roles, pero a la
vez disminuyen la capacidad de aflicción personal. En fin a medida que vamos
creciendo perdemos esa habilidad que poseemos de forma innata de colocarnos
en el lugar de otros.
Las funciones
de la empatia van desde la motivación, ya que amplifica o intensifica la motivación
a aliviar la necesidad de otra persona. Hasta la información acerca del grado
en el cual uno valora al bienestar de las otras personas y desea aliviar su
necesidad.
Existe
una relación entre el “ Ser” y la “ Empatia” ya que las personas están predispuestas
a empatizar con aquellos que consideran similares o con objetivos parecidos
a los de ellos, que encuentran dicha similitud como resultado de su interacción,
entender esta relación nos puede llevar a entender a que se debe el aumento
de empatia en determinadas situaciones en comparación con otras , como por ejemplo
: Aumenta cuando la persona experimenta angustia; motivando que se preste ya
sea una ayuda egoísta o ayuda dirigida a reducir la propia angustia y afecto
empático ayuda altruista o ayuda dirigida a reducir la angustia de los demás
. La angustia personal aumenta si uno de los sujetos que intervienen en el proceso
empatico posee auto- discrepancia (estados afectivos negativos), sin embargo,
el afecto empático sólo aumenta sí el sujeto comparte la vulnerabilidad emocional
de la otra persona. Cuando uno de los sujetos ha experimentado la angustia de
la otra, se produce empatía y conductas altruistas ya que se revive esa angustia.
La relación entre auto- estados compartidos y los efectos emocionales de la
empatía podría llevarnos a entender la motivación interpersonal.
Las personas
que orientan su atención en entender los sentimientos de los demás y que se
comprometen afectivamente con ellos, experimentan un mayor interés empático
y ofrecen más ayuda que aquellos que se centran en los procesos de pensamiento.
Lo más probable es que una persona que experimenta empatía por otra, reacciona
en forma altruista sin embargo, no siempre ocurre de esta manera. Podría esto
deberse a que existen factores situacionales como la presencia de terceros ,
situaciones ambiguas, etc; Que van a promover o inhibir la conducta altruista.
La relación más alta entre empatía y altruismo se da cuando existe una relación
entre personas y una de ellas necesita ayuda.
Dentro de
la empatia podemos observar que muchas veces puede ser que experimentemos ese
sentimiento de entender a los demás pero que se nos presenten otras circunstancias
que pueden llevarnos a que a pesar de tener el sentimiento empatico, actuemos
por motivos egoístas ya que observamos el costo de la ayuda y en este caso nos
encontramos ante un conflicto de intereses entre el bienestar propio y el de
los demás, por lo tanto dentro de nuestra sociedad aún cuando las personas experimentan
este sentimiento no se comportan como tal, debido a esa lucha de intereses que
se presentan. Ya que el alto costo de la ayuda desvió la atención en considerar
a los demás.
La empatía
debe presentarse en las parejas, donde cada miembro trata de inferir con precisión
pensamientos y sentimientos del otro. Desde luego esta inferencia guarda una
relación proporcional al tipo de relación de las parejas, es necesario que se
basen en sinceridad, habilidad de comunicación y funcionamiento total de estas
Cuando las parejas resuelven conflictos de forma directa y abierta, se logra
un mejor diagnóstico de la situación y se tiende a desarrollar más comprensión
de sentimientos y pensamientos en sus discusiones.
La relación
entre empatía y calidad de relaciones son mayormente positivas, si los asuntos
confrontados son más triviales, menos conflictivos y menos amenazadores para
la relación; y la relación podría ser negativa si el contenido de la confrontación
es más importante, más conflictivo y más amenazador.
Además se
plantea que el conocimiento personal acerca del otro aumenta la empatía, por
lo que se daría más en amigos que en desconocidos. El atractivo físico también
sería un factor importante de considerar.
La empatía
es una respuesta afectiva- cognitiva en virtud de que se activa por el estado
de necesidad de otra persona y su intensidad se relaciona con la rapidez e intensidad
de la ayuda subsiguiente, la que también depende de la información acerca de
los pensamientos, sentimientos del otro y cuánto valoramos el bienestar de éstos.
La empatia es importante ya que repecúte en gran parte en el repertorio de conductas
sociales, tales como relación de pareja, amistad, agresión, conductas altruistas,
actitud hacia los desconocidos.
La empatía
en su mayoría es motivada por un deseo altruista de aliviar el estado de necesidad
en que se encuentra una persona y no sólo tal como lo han establecido algunos
especialistas el deseo egoísta de mejorar nuestro propio estado de tristeza
o angustia que pudiera provocar el percibir a alguien en necesidad.
Tendemos
más a empatizar con amigos que con extraños porque existe un mayor intercambio
de información con los primeros y también debido a la información previa almacenada
que se tiene de estos. Esto permitiría inferir con mayor rapidez y precisión
pensamientos y sentimientos del otro haciendo más fácil interpretar las situaciones
en las cuales debemos ser empáticos.
Se considera
que la misma es una habilidad de carácter subjetivo, ya que es dependiente del
individuo que la manifieste dadas las características de la percepción como
fenómeno cognitivo implica no sólo la adquisición de información inmediata del
ambiente, sino que juega un papel importante la información obtenida a través
de vivencias previas y la relación que se establece entre ambas.
La empatia
es clave dentro de los avances de nuevas ciencias que han surgido en la época
contemporánea entre esta la “ Inteligencia emocional” considerándola como un
rasgo característico de las relaciones interpersonales exitosas. Constituye
algo como nuestra conciencia social, pues a través de ella se pueden apreciar
los sentimientos y necesidades de los demás, dando pie a la calidez emocional,
el compromiso, el afecto y la sensibilidad. Su importancia la podemos destacar
en diferentes aspectos, entre ellos: Desde el punto de vista social. Una insuficiencia
en nuestra habilidad empática es el resultado de una sordera emocional, y como
consecuencia de esto, se evidencian fallas en nuestra capacidad para interpretar
adecuadamente las necesidades de los demás, aquéllas que subyacen a los sentimientos
expresos de las personas. Por ello la empatía es algo así como una brújula social
, que nos permite navegar con acierto en el propio mar de nuestras relaciones.
Debemos prestarle atención para no equivocar el rumbo y arribar a nuestros mejores
caminos.
La empatia nos permite ver las situaciones a través de los cristales de otros.
Muchas veces consideramos que comprendemos a los demás, pero no es así; ya que
simplemente observamos de forma superficial. Lo peor se sobreviene cuando confrontamos
su posición con la nuestra y no podemos "ver" más allá de nuestra propia perspectiva
y de lo aparentemente "evidente". La postura, el tono o intensidad de voz, la
mirada, un gesto e incluso el silencio mismo, todos son portadores de gran información,
que siempre está ahí, para ser decodificada y darle la interpretación apropiada.
De hecho, no podemos leer las mentes, pero sí existen muchas sutiles señales,
a veces "invisibles" en apariencia, las cuales debemos aprender a "leer".Todos
estos son mecanismos que nos permiten entrar en contacto con los demás y de
alguna u otra manera entender lo que estén sintiendo ante una situación determinada.
Algunas de las características que presenta un individuo empático puede ser
habilidad en leer las situaciones mientras tienen lugar, ajustándose a las mismas
conforme éstas lo requieran; al saber que una situación no es estática, sacan
provecho de la retroalimentación, toda vez que saben que el ignorar las distintas
señales que reciben puede ser perjudicial en su relación. Cuentan con una buena
capacidad de escuchar, diestra en leer "pistas" no verbales; sabe cuando hablar
y cuando no, todo lo cual le facilita el camino para influenciar y regular de
manera constructiva las emociones de los demás, beneficiando así sus relaciones
interpersonales. Pueden ser buenos negociadores, orientados hacia un escenario
donde todas las partes salgan ganando.
Las personas
que no poseen las habilidades mencionadas anteriormente tienen dificultades
para "leer" e interpretar correctamente las emociones de los demás, no saben
escuchar, y muchas veces son ineficientes leyendo las señales no verbales, razón
por la que pueden evidenciar una torpeza social, al aparecer como sujetos fríos
e insensibles. Esto derivado del principio en el que la insensibilidad a las
emociones de los demás socava las relaciones interpersonales. Los individuos
que manifiestan incapacidad empática no saben leer su radar social, motivo por
el que algunas veces sin proponérselo dañan la intimidad emocional de quienes
tratan, pues al no validar los sentimientos y emociones del otro, éste se siente
molesto, herido o ignorado, trayendo un fracaso en sus relaciones interpersonales.
Cualquier tipo de relación, amical, marital, familiar o de trabajo, puede verse
afectada por esta capacidad. De hecho, investigaciones diversas demuestran que
es una habilidad esencial en muchas ocupaciones, especialmente en aquéllas que
tienen que ver con el trato al público, las ventas, las relaciones públicas,
los recursos humanos, la administración, por citar algunas.
Lo cierto
es que sus aplicaciones pueden ser diversas, en la formación de líderes, en
estudios de identificación de necesidades organizacionales y/o del mercado,
en consultoría organizacional, en psicoterapia, en medicina, entre otros. En
todas éstas es una habilidad crucial para alcanzar la excelencia. Desde otros
zapatos Cuando hablamos de empatía no necesariamente quiere decir estar de acuerdo
con el otro, dejando de lado nuestras propias convicciones y asumir como propias
la del otro. Por el contrario, es una habilidad donde se puede estar en completo
desacuerdo con alguien, sin por ello dejar de ser empáticos y respetar su posición,
aceptando como legítimas sus propias motivaciones. A través de la lectura de
las necesidades de los demás, podemos reajustar nuestro actuar y siempre que
procedamos con sincero interés ello repercutirá en beneficio de nuestras relaciones
personales. Pero ello es algo a lo que debemos estar atentos en todo momento,
pues lo que funciona con una persona no funciona necesariamente con otra, o
es más, lo que en un momento funciona con una persona puede no servir en otro.
La empatia es un arma sutil en nuestra relaciones que podemos usar en beneficio
propio y de los demás, que no son para destruir sino para hacer florecer relaciones
provechosas en áreas de nuestro crecimiento como seres humanos.
Debemos
realizar un autoanalisis y tomar en cuenta que cada vez que nos acercamos a
las personas esperamos de ellas atención y comprensión pero cuantas veces la
damos nosotros, en medio de todas nuestras prisas y preocupaciones nos volvemos
egoístas y olvidamos que los demás también tienen algo importante que comunicarnos,
es aquí donde se puede hallar otro de los grandes valores que posee la empatia
cuando nos ayuda a recuperar el interés por las personas que nos rodena y a
consolidar la relación que con cada una de ellas tenemos.
La realidad
que rodea a la empatía no es que sea el producto del buen humor con que despertamos,
como tampoco del afecto que nos une a las personas. Si esta combinación fuera
común, siempre estaríamos disponibles para escuchar a los demás y dejaríamos
momentáneamente nuestras ocupaciones, pensamientos y preocupaciones para atender
a quienes nos rodean, pocas veces o casi nunca las circunstancias son tan favorables,
por lo tanto debemos tomar en cuenta que la misma es un valor que se vive habitualmente,
y que es independiente de nuestro estado de animo o disposición interior. A
los fines de ser empáticos debemos superar ciertos obstáculos como : el cansancio,
el mal humor, el dolor de cabeza y las preocupaciones propias del trabajo y
el estudio. En casa se nota cuando los padres prestan poca atención a los "pequeños"
problemas o alegrías de sus hijos, con su actitud -y muchas veces sin querer-
procuran evadir esa molestia e inoportunidad para encerrarse en sí mismos; en
la pareja cuando alguno da monosílabos, gestos o sonidos guturales como respuesta;
cuando tenemos tantos problemas, y lo que menos deseamos es escuchar lo bien
o lo mal que les sucede a los demás. No debemos dejarnos llevar por nuestro
animo y permanecer de forma obstinada en nuestro mundo, comportándonos indiferente
y poco amables con los demás, queremos ser comprendidos sin antes comprender
a los demás. Por tanto, la empatía implica generosidad y genuina comprensión:
para olvidarnos de nosotros mismos y hacer el esfuerzo por considerar los asuntos
y sentimientos que los demás quieren participarnos. Tampoco debemos establecer
diferencias entre personas, y ser enérgicos y tomarla como una actitud de nuestra
personalidad siempre abierta y dispuesta a entender las necesidades de los demás.
La empatía
nos da un sin fin de posibilidades, primero hacia nuestros semejantes, quienes
buscan con quien compartir y confiar sus problemas, alegrías, triunfos y fracasos,
ser escuchados y comprendidos. De esta forma tenemos la inmejorable oportunidad
de procurar el bienestar, desarrollo y perfeccionamiento de las personas, lo
cual manifiesta el profundo respeto que les debemos. La ventaja principal de
la empatia es que nos permite una mejor interrelación con las personas que nos
rodean, a través del trato cotidiano, estamos en condiciones de mejorar en familia,
obteniendo una mayor colaboración y entendimiento entre todos; con la pareja
la relación es cada vez más estable y alegre; con los amigos garantiza una amistad
duradera; con los conocidos abre la posibilidad a nuevas amistades; en la empresa
ayuda a conseguir una mayor productividad al interesarnos por los empleados
y compañeros; en la escuela se obtiene un mejor rendimiento por la relación
que se tiene con los alumnos y entre ellos mismos.
Los líderes
de excelencia deben poseer esta habilidad ya que es una gran colaboradora en
la capacidad de motivar y encauzar positivamente a las personas; enseñar a tener
ese interés por los demás y vivirlo habitualmente, es la mejor forma de transmitir
liderazgo. Vivir el valor de la empatía es algo sencillo si nos detenemos a
pensar un poco en los demás como consecuencia, aprenderemos a actuar favorablemente
en todas las circunstancias. Por eso, debemos estar pendientes y cuidar los
pequeños detalles que reafirmarán este valor CONSEJOS PARA SER EMPATICOS Trata
de sonreír siempre, esto genera un ambiente de confianza y cordialidad. Manifiesta
serenidad y observaras como se desarma hasta el más exaltado.
Primeramente
considera como importantes los asuntos de los demás y después los propios. Después
de haber escuchado, la persona que se ha acercado a ti seguramente tendrá la
capacidad de entender tu situación y estado de ánimo, por lo cual estará dispuesta
ayudarte. Evita emitir juicios prematuros sobre las personas ya que ocasionaría
un cambio en tu disposición interior (no pienses: "ya llego este molesto", "otra
vez con lo mismo", "no me deja en paz", "otra interrupción") Si alguien se acerca
a ti, es porque necesita con quien hablar... No los defraudes. Si no tienes
tiempo o es un mal momento, exprésalo con cortesía y delicadeza con asertividad,
sin embargo, no dejes pasar mucho tiempo para charlar con la persona. Aprende
a escuchar , evita demostrar prisa, aburrimiento, cansancio, dar respuestas
tajantes u distraerte en otras cosas; además de ser una falta de respeto, logras
autodominio y demuestras interés por las personas.
Infunde
ánimo con palabras, una palmada en el hombro o un gesto amable, sobre todo si
la persona tiene problemas. Para finalizar podemos decir que la empatia es un
valor necesario en todos los roles de nuestra vida, ya que sin ella es bastante
difícil establecer relaciones interpersonales duraderas, debemos preocuparnos
cada día por cultivar este valor, para el beneficio de los demás y el propio,
cuando cultivamos este nos trae otros como confianza, amistad, comprensión,
generosidad, respeto y comunicación. Tratemos de hacerlo aun cuando la vida
moderna en muchas oportunidades no nos lo permita debido a la prisa en la que
vivimos.
“Las
tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían
si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran
su punto de vista” Mahatma Gandhi |