Cómo hacer Críticas que no Originen Conflicto

Nos desenvolvemos día a día entre personas de acuerdo a los roles que nos toca desempeñar y no nos debe sorprender que constantemente se escuchen críticas, que no se sepan manejar estas y que sus consecuencias sean negativas por lo que provocamos con ellas.

También estamos en constante prueba de cómo saber manejar nuestros desagrados y disgustos, de tal forma que no perjudiquen nuestras relaciones, afecten nuestra conducta.

¿Qué hacer al respecto? ¿Cómo manejar estas situaciones? Es el objetivo de este artículo.

Alcances, repercusiones, sugerencias
Usted que se preocupa por mantener un clima de armonía, de no generar conflicto, de no perjudicar a sus compañeros y desde luego, no sentirse molesto, necesita saber manejar bien las críticas y no que éstas lo manejen.

Es necesario para ello, sorprenderse cómo actúa ante ellas; cómo las manejas; qué le genera; qué lo impulsa a darles vida, fuerza; qué persigue con ello.

Al respecto se han escrito algunas sugerencias que valen la pena compartirlas a fin de que se adentre en el alcance, repercusiones que la crítica origina, a saber:

Hacer una crítica implica expresar los sentimientos de molestia o disgusto con el comportamiento de alguien de una manera no agresiva.

Hacer una crítica no implica necesariamente que la persona vaya a cambiar su comportamiento. En la mayoría de los casos servirá para que la persona se dé cuenta de que hay algo que está molestando a quien hace la crítica y puede que trate de no repetirlo en un futuro.

Hacer críticas ayuda sobre todo a expresar las emociones impidiendo que se acumulen y conduzcan, por ejemplo, a una explosión de ira.

La expresión de estos sentimientos puede complicarse porque el que recibe la crítica no responde favorablemente a la crítica.

Antes de hacer una crítica es importante determinar si merece la pena criticar una conducta determinada, ya que a veces ésta puede ser demasiado nimia y no merece la pena criticarla.

Algunas creencias negativas que se pueden tener sobre el hecho de expresar críticas son las siguientes: "si los demás ven que estoy enfadado, pensarán que soy un soso, poco racional un tonto, o que tengo malas pulgas" o " si soy realmente un amigo no tengo ningún derecho a molestarme. Los verdaderos amigos se comprenden mutuamente y no se molestan el uno al otro".

Ahora bien, si usted tiene que hacer una crítica, se le sugiere considere las siguientes recomendaciones:

  • No ser demasiado impulsivo, controlarse y saber de las consecuencias y alcance de la crítica.
  • Ser breve. Una vez que se ha expresado lo que se quería decir no hay que darle más vueltas.
  • Evitar hacer acusaciones, dirigiendo la crítica a la conducta y no a la persona ("me ha molestado esto que has hecho" en vez de "es que tú eres muy...")
  • Pedir un cambio de conducta específico. Un cambio pequeño, observable y realista ("quisiera que llegases a la hora que hemos quedado" o "quisiera que no me insultases").
  • Expresar los sentimientos negativos en términos de nuestros propios sentimientos, en primera persona y no en términos absolutos ("me siento mal cuando me hablas así" en vez de "hablar así es algo muy feo").
  • Cuando sea posible, empezar y acabar la conversación en un tono positivo.
  • Estar dispuesto a escuchar el punto de vista de la otra persona. Terminar la conversación si puede acabar en riña.

Es muy importante saber expresar una crítica y al respecto se nos sugiere considerar:

  1. Solicitar la autorización e individualizar la relación. Es decir, captar la atención de la persona y no hacer la crítica en público.

    ¿Puedo hablarte un momento, si no te molesta?
  2. Verbalizar la crítica de una manera directa y precisa, teniendo en cuenta lo comentado más arriba. Pueden seguirse los siguientes pasos:

    "Cuando...": describir la conducta molesta en términos objetivos.

    Cuando vienes a sustituirme en el cuidado de papá es frecuente que llegues tarde.

    "Me siento...": expresar los pensamientos y sentimientos sobre la conducta.

    Eso hace que me sienta molesto y que en ocasiones no tenga tiempo de hacer lo que después tenía planeado.

    "Quisiera..." : especificar, de forma concreta, el cambio de conducta que se quiere de la otra persona.

    Quisiera que llegases a la hora acordada cuando vienes a cuidar a papá.

    "Porque..." y "si lo haces...": describir cómo se sentiría uno si el cambio de conducta tuviera lugar o las consecuencias positivas de su cambio (o negativas de no cambiar).

    Te estaría muy agradecida si lo tuvieses en cuenta. De esta forma yo podría descansar o hacer otras tareas necesarias.
  3. Asertividad empática (ponerse en el lugar del otro y tratar de sentir simpatía por él).

    Espero que no te lo tomes a mal, en general estoy muy contenta de cómo nos organizamos juntos para cuidar a papá.
  4. Disco rayado (repetir lo mismo cuantas veces sea necesario, de manera cada vez más amable y cortés).

    Tú sabes que no he podido evitarlo. ¡Cómo eres! No será para tanto. Si ya lo sé. No es que sea grave. Pero me gustaría que trataras de ser puntual. Me sienta mal que llegues tarde. Quizá podrías tener en cuenta esto que te digo. No quisiera que te lo tomases como algo personal.
  5. Autorrevelación (manifestar sentimientos, pensamientos o comportamientos propios y en primera persona).

    Me sentiría mejor si fueses puntual. Pienso que podría ayudarnos a que nos organizáramos mejor.
  6. Terminar efusivamente.

    Me alegra que lo entiendas. Te agradezco que lo tengas en cuenta.
Carlos Mora Vanegas
Ingeniero-Administrador, Abogado, Doctorado Honoris Causa en Educación, Maestría en Administración: Mención Mercados, Recursos Humanos, Maestría en Excelencia Educativa

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