Necesitamos maestros auténticos, no simples instructores. 

Instructor es aquél que solamente proporciona información.
Maestro es aquél que forja la inteligencia y la voluntad que hace que surja la obra maestra que existe en cada uno de sus alumnos.

El instructor enseña una técnica y da una instrucción precisa.
El Maestro no se limita a enseñar lo que el otro no sabe, sino que hace que surja en el otro lo que debe llegar a ser.

Maestro es el que siembra ambiciones superiores, éticas y progresistas.

Maestro es el que forja voluntades de triunfadores y optimismo de lograr la cumbre a pesar de las adversidades.

Maestro es quien ha encontrado en la enseñanza su auténtica vocación y goza con la realización de cada uno de sus alumnos.

Maestro es quien enseña con su ejemplo, señalando la ruta a seguir para lograr la plena realización.

Maestro es aquél que da sentido positivo y aprendizaje a todas las adversidades.

Maestro es aquél que en cada clase que imparte, se emplea a fondo y es la mejor que ha dado en su vida.

Maestro es aquél que en cada jornada de trabajo, lanza el corazón y enseña con tal pasión como no lo ha hecho nunca.

Maestro es el que conjuga la realidad del presente con el sueño de lograr un mundo superior en el futuro.

Maestro es aquél que hace soñar a sus alumnos en hacer posible lo imposible.

Maestro es el inconforme de su tiempo que siembra ideales para luchar por la Justicia , la Generosidad y el Amor.

Si se le teme es simple instructor, si se le ama es un auténtico Maestro .

Maestro es aquél idealista que se ha ofrecido para ser ayudante de Dios en su creación.

Miguel Angel Cornejo
http://www.cornejoonline.com