La realidad puede ser cruel, la verdad nos enfrenta a nosotros mismos, puede ser dolorosa y trágica y al final es simplemente la verdad y a partir de entonces reconociéndonos como una realidad podemos empezar a vivir y es entonces que podemos continuar nuestro camino, vivir con nuestra verdad.

No es más fácil ni más difícil, simplemente es así, cuando somos capaces de asumir la verdad podemos tejer nuestros sueños y es entonces cuando el idealista puede enfrentar el futuro, con fantasías y lleno de sueños continuar su lucha, ha pasado la prueba de la realidad y si su amor es tan grande lo puede superar, puede finalmente esperar que su sueño sea más grande que su realidad, y si así sucede, tenemos la certeza de que el ideal ha superado al idealista.

Miguel Angel Cornejo
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