La tercera letra del abecedario, que en la numeración romana significa ciento y con una línea superior significa cien mil, si la logramos incorporar en nuestras vidas en sus infinitos significados que dan inicio a las palabras que nos ofrecen el camino para conquistar a los demás y a nosotros mismos, son palabras que todo líder debe grabar en su corazón como código de honor y cien mil valdrá su vida.

Calidad; una excelsa forma de vivir.
Calidez; ofreciendo calor, abrigando a quien nos rodea.
Cariño; la ternura es una magistral forma de expresar el amor.
Carisma; humildad en la grandeza.
Cliente; quien nos permite tener lo que deseamos.
Colaborador; compañero de aventura.
Compañero; jamás abandonar a quien está con nosotros.
Compasión; ayudando generosamente a quien nos necesite.
Complacencia; sobre todo con los niños y los ancianos.
Complicidad; sellando la autentica amistad.
Comprensión; entendiendo las emociones.
Conciliación; uniéndonos para lograr un mismo fin.
Conocimiento; donde inicia el amor.
Confianza; la única forma de vivir.
Contentamiento; actitud positiva.
Consideración; paciencia, tratando a los demás como deben ser tratados.
Cooperación; siempre dispuestas a ayudar.
Cordialidad; hacer sentir a los demás que son importantes.
Cortesía; formas que hace sentir cómodos y bien a los demás, consideraciones con nosotros mismos que permitan a nuestro cuerpo y espíritu estar bien.
Curiosidad; el camino a la sabiduría.
Creación; todos venimos de las manos de Dios.

Y si además agregamos una C, que significa la revolución del amor y la grandeza infinita del perdón, único camino a la paz encontramos a la palabra Cristo, símbolo de alianza en el amor.

Miguel Angel Cornejo
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