La Risa como Terapia

Ya lo decía Erasmo de Rotterdam: "Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos". Habría que añadir, en cualquier caso, que la única opción saludable de las dos es la primera: la risoterapia o la terapia del humor ofrece múltiples beneficios físicos y psicológicos al organismo.

Según el psiquiatra estadounidense William Fry, cinco minutos de risa equivalen a 15 minutos de ejercicio fuerte. Y es que reírse a carcajadas es fuente de salud: ayuda a la circulación de la sangre, da un masaje vibratorio a todo el cuerpo, aleja temores, aumenta la capacidad pulmonar, elimina toxinas, potencia el sistema inmunológico

La risa puede utilizarse como medicina para algunos males del cuerpo y del alma, tanto es así que muchos hospitales de Estados Unidos y Europa Central tienen en sus plantillas grupos de payasos. La razón: los niños se recuperan antes con el humor

La risa como fuente de salud

Ya aparece en la Biblia. "Un corazón alegre es como una buena medicina, pero un espíritu deprimido seca los huesos". El hombre, el único animal dotado con la capacidad de reír, siempre ha tenido a mano un considerable poder curativo que, en muchas ocasiones, no ha sabido usar. Un viejo consejo chino afirma que para estar sano hay que reír 30 veces al día.. Los expertos consultados dicen que vale con tres, siempre y cuando cada sesión dure al menos un minuto.

Muchos expertos actuales citan a Rabelais como el primer médico que, en el siglo XVI y de forma seria, aplicó la risa como terapia. Robert Burton, clérigo y erudito inglés de la misma época, fue más lejos con su obra Anatomía de la Melancolía: "La compañía alegre no debe separarse de la música, ambas son necesarias: la alegría prorroga la vida, da buen juicio, da juventud al cuerpo, le da vida. Hacer locuras no está mal, ríete a menudo y ten amigos alegres, cuyas ocurrencias puedan contentarte".

Maestro de Cirugía del siglo XV, Henri de Mondeville, señalaba que la alegría era una herramienta definitiva para ayudar a recuperar a los pacientes, cuyas vidas debían dirigirse hacia la felicidad. Para llegar a tan ambiciosa meta, Mondeville lo tenía claro: "Hay que permitir que sus pacientes y amigos lo alegren y que alguien le cuente chistes".

Las virtudes de la risa son muy claras y todos los especialistas coinciden: hace que se mueva el diafragma, aumenta la capacidad pulmonar mejorando la respiración, fortalece el corazón, facilita las digestiones al hacer vibrar el hígado, baja la hipertensión aumentando el riego sanguíneo, tonifica los músculos... Sólo con una carcajada continuada se activan la casi totalidad de los 400 músculos que hay en el rostro, algo que no ocurre con un rictus serio

Un minuto de risa diario equivale a 45 minutos de relajación. Reírse incrementa la autoestima y la confianza en personas deprimidas, supone un refuerzo inmunológico, corta los pensamientos negativos (ya que no podemos reír y pensar al mismo tiempo) elimina el miedo y ayuda a minimizar los problemas; reír antes de acostarse relajaa el cuerpo y combate el insomnio

La mejor arma es la risa; lo saben los esquimales. Frente a los duelos de pistolas, los moradores de Groenlandia preferían los duelos de ridículo. Ante la tribu, los dos contendientes, frente a frente, se insultaban y ridiculizaban. Las carcajadas de los asistentes señalaban al vencedor: el humillado se tomaba la cuestión tan en serio que a veces prefería el exilio a que cada día continuasen riéndose. Reírse ayuda a desinhibirse, aleja la timidez y facilita la comunicación social

Muchas son las sustancias que se liberan y las buenas consecuencias que se derivan. En primer lugar, las endorfinas, una especie de morfinas segregadas por el cerebro, con altos poderes analgésicos y que, por lo tanto, mitigan el dolor. En segundo lugar, la adrenalina, un componente que en buena medida potencia la creatividad y la imaginación. La risa, además, libera dopamina (que mejora el estado de ánimo) y serotonina (que posee efectos calmantes).

Los países que están a la cabeza en el aprovechamiento de la risa como terapia son EEUU, Canadá y Suiza. La escuela que más se ha dedicado al sentido del humor como instrumento de curación ha sido la Terapia Racional Emotiva, de Albert Ellis. Éste afirma: "La perturbación emocional suele consistir en exagerar la importancia de las cosas".

El mensaje que quiero dejarles sembrado es que la risa es, junto a la meditación, la oración y el perdón, uno de los remedios más contundentes contra cualquier mal (físico, mental o espiritual). Y lo mejor de todo es que es medicina gratuita.

Fernando Latuche
Profesor de Cursos de Locución, Oratoria y Producción Radial en Bilingual Professional Group y Universidad de Carabobo, Escritor, Conferencista, Redactor y Articulista.


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