Toma Tu Alegría Con Seriedad

¿Estás dispuesto a sonreírte, a reír un poco?
No precisamente porque lo que venga sea cómico. De hecho, es más bien serio.
Para esto, te invito a jugar el siguiente juego: Cada vez que te encuentres con este símbolo :-) a lo largo del presente artículo ¡sonríe!, en la jerga de la Internet, esa combinación de dos puntos, guión y paréntesis se conoce como un emotion y simboliza una sonrisa.

Te explico por qué me surge tal atrevimiento.
Hace unos años, en la Universidad de California en Los Ángeles, EE.UU., el Dr. Lee Berk hizo un experimento en una clínica psiquiátrica en el cual tomaron a un grupo de maníaco depresivos, personas que tenían estados de depresión continua, y las invitaron a hacer un simple cambio en su deambular diario.
Se colocó espejos en las áreas comunes de la clínica y se les indicó a estos individuos la siguiente instrucción: "Cada vez que te veas en un espejo, cada vez que observes tu reflejo, sonríe sin importar si te sientes como para hacerlo o no".

Debían tan sólo mover los músculos faciales como para generar una expresión en el rostro que se viera como una sonrisa.

Al hacerle seguimiento al grupo a lo largo de varias semanas, los resultados observados fueron increíbles. Estás personas, con tan sólo sonreír, comenzaron a emerger de sus estados depresivos.
¡Sin Prozac! :-)
¿Cómo fue esto posible?
Los músculos de tu rostro modifican el flujo sanguíneo que llega a tu cerebro, especialmente a los lóbulos centrales. Si tu cara está trancada y tensa, el flujo de oxígeno y sangre se ve reducido. Cuando sonríes y movilizas tu rostro, aumentas la irrigación de las zonas frontales.

Además de sentirte más alerta, esto hace que se estimule la producción de endorfinas esas sustancias químicas auto-segregadas que inducen sensaciones placenteras.
Este experimento es un simple pero poderoso ejemplo de cómo, a través de cambios en tu fisiología --tu expresión, tu postura corporal, la tensión o relajación de tus músculos, tu velocidad de movimiento, tu bioquímica-- puedes inducir modificaciones en tus pensamientos y emociones.

Muestra, además, cómo las sonrisas son definitivamente un antídoto placentero y gratuito para la depresión y otros estados anímicos de baja energía.

¿Haz visto las caritas felices? Es ese símbolo que tiene un círculo usualmente amarillo con dos grandes puntos negros y un gran trazo que esboza una sonrisa. :-)

Resulta que a mi hija Maya, de casi tres años, le fascinan las calcomanías. Tiene prácticamente una fijación con ellas.
Mi esposa Carol tiene unas de colores, del tamaño de la punta de tu dedo, con caritas felices. Maya las pide a cada rato con su lenguaje particular, "camoninas", para proceder a pegarlas por toda la casa.

Las hay por todos lados: en sillas, en mi escritorio, en los marcos de las puertas. A veces se las pega en sus manos o viene y me pone unas en mi ropa o rostro.

Te digo ¡hay circulitos de éstos por todos lados! :-)

Encontrándome rodeado por estas camoninas, se me ocurrió lo siguiente: aplicar el mismo ejercicio que practicaron los pacientes maníaco depresivos. No era que yo estuviera deprimido ni mucho menos, pero ya que mi casa está repleta de puntitos de colores con divertidas expresiones faciales, decidí experimentar.

Cada vez que me encuentro con una de esas camoninas ¡sonrío! :-)
Independientemente de cómo me esté sintiendo y de qué estoy pensando y haciendo en ese momento... ¡Sonrío! :-)
Movilizo mi rostro y genero una expresión alegre.
El resultado ha sido bien placentero y divertido.
Pruébalo tú. ¡Ahora! :-)

Verás, al sonreír, te sientes mejor, tu energía se incrementa y tu cerebro es estimulado. Esto dispara una cadena de cambios que se reflejan en tus pensamiento y emociones.

Si comienzas a hacer cambios en tu rostro, esto influye sobre lo que piensas lo cual, a su vez, modifica tu sentir. Es muy difícil mantenerte pensando en lo negativo si tienes una tremenda sonrisa en tu rostro.

De hecho, en este momento, coloca la sonrisa más estúpida que puedas generar :-)
Muestra tus dientes... expande tu boca y sube tus labios... extiende tus mejillas... abre tus ojos. ¡Genera una gran sonrisa! :-)

Instantáneamente vas a experimentar un cambio; te van a comenzar a surgir nuevos pensamientos --sé que corro el riesgo de que pienses que "esto es una ridiculez, una estupidez", pero está bien; si es así, has probado mi punto: cambias tu rostro y tu pensamiento se ve modificado. :-)

¿ Qué tal si decides emplear en tu casa, en tu oficina, en tu ambiente cotidiano, algún elemento que te sirva de disparador de sonrisas?

En mi caso son las camoninas; tú puedes elegir espejos, fotos, afiches o cualquier otro elemento que te recuerde sonreír, independientemente de si te provoca o no.

Hay personas que cantan porque son felices. Hay otras que son felices porque cantan.
Así que decide cantar, decide sonreír, para sentirte mejor. :-)
No esperes sentirte mejor para sonreír. Emplea tu rostro como una herramienta para inducir y aumentar tu bienestar.
Sucede que en nuestro día a día, estamos siendo constantemente bombardeados por estímulos de carga negativa: prensa, noticias, rumores, incertidumbre. No tienes que hacer ningún esfuerzo para que esto te afecte; al contrario, necesitas hacer un esfuerzo para cuidar lo que dejas entrar a tu mente.

Tú puedes hacer una elección consciente, un ejercicio proactivo, para diseñar estímulos en tu ambiente que te recuerden cosas tan sencillas pero importantes y emocionalmente nutritivas como el sonreír.

Las cosas simples, realizadas de manera consistente, usualmente producen efectos extraordinarios. Ese fue el poder que se evidenció en el experimento de la clínica.
Así que diseña tus propios disparadores positivos. Elige cualquier cosa: un elemento gráfico, una foto, un espejo, el protector de pantalla en tu computadora, algo que escribas en tu agenda y lo veas varias veces al día.

Sea lo que sea, la idea es que te recuerde sonreír con frecuencia :-)
No importa si lo sientes o no. Esto te ayudará a estimular y mantener una bioquímica cerebral que te conducirá a un mayor bienestar, claridad mental, capacidad para superar tus retos y energía positiva para aprovechar tus oportunidades.

Un tip adicional: esta estrategia puedes emplearla no sólo para estimular la alegría en ti; puedes también emplearla para ayudarte a conectarte con cualquier tipo de recuerdo o pensamiento positivo que te de fuerzas y eleve tu energía.

Según algunos psicólogos, la cuota mínima de abrazos que un ser humano requiere para mantener su bienestar y su "tanque" de cariño lleno, es de 12 al día. Yo me atrevo a decir que, por lo menos, necesitamos sonreír cotidianamente el triple de esa cantidad para mantenernos positivos, productivos y felices.

Por lo tanto... ¡asegúrate de llenar tu "tanque" de sonrisas! :-)

Leopoldo Alcalá
Autor y Conferencista Internacional
http://www.pasionaccion.com


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