Líderes con la fuerza y determinación de luchar por su propia realización a través de lograr en ellos mismos la plenitud de su ser.

Líderes que se conduzcan éticamente en cada una de sus acciones, buscando el bien como valor supremo para lograr su trascendencia.

Líderes que hagan de la verdad la única forma de comunicar sus intenciones y ésta sea el valor que contenga cada una de sus palabras.

Líderes que estén conscientes de que sus resultados son la única forma a través de la cual se puede evaluar la importancia de sus acciones.

Líderes amantes de la belleza, valor que los impulsa a estimular el desarrollo del espíritu humano.

Líderes que a través del ser, el bien, la verdad y la belleza logren trascender en su tiempo forjando un mundo de valores hacia el tercer milenio.

Líderes que no reconozcan fronteras, razas ni religiones para unirnos en un mundo donde la paz, la prosperidad y la felicidad sean opción de todos los seres humanos, y que, conscientes de su misión histórica sean los forjadores de una nueva generación de seres excelentes, colaboradores de la grandeza de la creación.

Líderes con estos valores son los que necesita el mundo y reclama Dios.

Miguel Angel Cornejo
http://www.cornejoonline.com