El guerrero de la luz sabe que es imposible vivir en un estado de completa relajación.

Aprendió con el arquero que para disparar su saeta a distancia es preciso mantener el arco bien estirado. Aprendió con las estrellas que solo la explosión interior permite su brillo. El guerrero observa que el caballo, en el momento de vencer un obstáculo, contrae todos sus músculos.

Pero él jamás confunde tensión con nerviosismo.

Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que a Vos recurrimos. Amén.

FUENTE: http://www.paulocoelho.com
“Guerrero de la Luz Online, publicación de www.paulocoelho.com.br

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Traducido por Montserrat Mira