¿De Quién es la Culpa?

Con gran asiduidad se repiten escenas de justificación de actitudes, en los encuentros de adiestramiento. Se reconoce la culpa en los demás, y se evaden las responsabilidades.

En efecto, los asistentes a los diferentes cursos de motivación, autoestima, liderazgo y otros por el estilo, en vehementes manifestaciones de desahogos expresan las disímiles disconformidades que experimentan en el ámbito organizacional, tales como desmotivación, aseveraciones enfáticas de que el taller debe ser dictado primero a los gerentes y otros superiores. Afirmaciones de escepticismo y desconfianza en cuanto a las actitudes de sus líderes. Personal, señalando a los supervisores como responsables de sus inquietudes y actitudes negativas, y por otro lado, éstos, soslayando esas responsabilidades e inculpando a terceros, es decir, a sus superiores en estatus o rangos. En fin, una cadena interminable de señalamientos, lo que ha conllevado, necesariamente, a una apertura de concienciación y franco reconocimiento de las actividades propias y las responsabilidades de cada cual.

Como medida sana,, se abordan los diferentes casos y situaciones y con claridad se observa que no es cuestión de culpar a otras personas, sino de reconocer fehacientemente, cuáles son las verdaderas razones o causas que originan este clima de insatisfacción, que por cierto, de no ser atendido con perentoriedad, seguirá obteniéndose los mismos resultados.

Esta situación es reiterativa, mas no imposible de solventar, si consideramos que el mayor interés de las empresas es su productividad y eso se logra con las acciones de los trabajadores, quienes son el recurso más importante, pues ellos hacen el trabajo.

Ahora bien, en pro de buscar soluciones objetivas, contundentes y viables se tienen que considerar estos dos aspectos

En primer lugar el trabajador debe internalizar que cuando él ingresa a una empresa asume compromisos, acepta cumplir normativas y reglamentos, es consciente que debe atender la visión y misión de esa organización y dar lo mejor de si mismo, para contribuir con la consecución de las metas y objetivos, dado que esta empresa le ofrece una gran oportunidad de realizarse, desarrollarse y crecer como persona y profesional.

Igualmente, el trabajador sabe a ciencia cierta, que él es contratado para resolver problemas y ofrecer alternativas para optimar el trabajo. En definitiva, tiene el deber de adaptarse, de procurar un ambiente armónico, pues se espera su mayor compromiso, dedicación y esfuerzo, lo que incidirá en el mejoramiento de la calidad y en el incremento de los niveles de productividad.

En Segundo lugar, porque la moneda es de dos caras, se tiene que la Gerencia necesita:

  • Reinventar la forma idónea de comunicarse efectivamente con su gente, comunicarle de manera oportuna, la situación real de la empresa, para que los trabajadores se sientan identificados y actúen en consecuencia.
  • Solicitar la retroalimentación u opinión de esos trabajadores que día tras día realizan sus labores y pueden aportar información valiosa, ya que el reconocimiento justo permite que el personal se sienta dueño de su trabajo y se responsabilice por los resultados.
  • Estimular la participación de cada miembro del equipo, sin dilección o preferencias.
  • Escuchar los planteamientos, sin desestimar las opiniones a priori
  • Realizar programas de adiestramiento con el fin de mejorar la calidad del desempeño, pues cuesta más buscar un nuevo trabajador que capacitar al que se tiene.
  • Evitar las amenazas de castigo o represalias, debido a que esto genera resentimientos y desmotivación,
  • Involucrar a los supervisados en la toma de decisiones, en los casos que estén relacionados con sus funciones,
  • Informar a la gente , con frecuencia, los resultados de su gestión, dado que eso genera seguridad y confianza,
  • Dar importancia a los aspectos de la motivación y autoestima, para lograr un mayor grado de identificación y compromiso

En síntesis, la armonía, la identificación con la organización y la proactividad sí es una tarea posible, pues se tiene con qué. Todo es cuestión de un verdadero cambio de actitud. El conocimiento avanza, el despertar es progresivo, y la gente cada día tiene mayor información.

Vianney Vallenilla
Facilitadora empresarial. Gerente e instructora de la Firmas Vianney Vallenilla. Asesoría Y Adiestramiento Académico y Contertulia C.A


Copyright © 2017 - liderazgoymercadeo.com - Políticas de Privacidad
Todos los Derechos Reservados. atencionliderazgoymercadeo@gmail.com