Es considerado por algunos como la postura ideal para escribir en teclados, pues minimiza tanto las cargas musculares dinámicas como las estáticas. Se alcanza esta postura cuando se ubica el teclado a una altura menor que la "altura del codo sentado" y se mantiene el teclado con una leve inclinación que lo "aleja" del usuario, de modo que se alcancen las teclas mas lejanas (los números y las teclas de función: F1, F2, etc.) manteniendo las manos en una posición neutra (natural)...