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Nació
en Wirsitz (Alemania, hoy perteneciente a Polonia);
el 23 de marzo de 1.912. Hijo del Barón Magnus
Von Braun y su mujer Emmy von Braun.
Desde
muy pequeño sintió gran inclinación
por la astronomía. Siempre alentado por su madre,
a la cual vivió muy unido. Su primer telescopio
lo recibió como regalo en su primera comunión,
regalo que despertó su fascinación por
el espacio exterior. En sus primeros años de
colegio tuvo muchas dificultades, especialmente con
su profesor de matemáticas, al que constantemente
le preguntaba: "¿Cuáles son los elementos
que deben tenerse en cuenta para calcular la órbita
de un cohete a la Luna?". En aquella época
esto causaba una tempestad de carcajadas entre sus compañeros
y fue expulsado del colegio. Después de este
fracaso en el Instituto Francés de Berlín,
el joven fue enviado al colegio Ettsburg, donde siguió
con apasionamiento sus polémicas en torno a la
Astronáutica. Por ese tiempo la Astronáutica
era considerada algo fabuloso e irrealizable.
A los 18 años termina sus estudios de segunda
enseñanza y expresó con orgullo y asombro
de sus familiares que: "Algún día
verán como hago girar la rueda del progreso".
Ese día no se hizo esperar.
En el año 1.929 logra la Primera Exposición
de Astronomía del mundo. Un buen día acompañado
del profesor Herman Oberth, considerado padre de la
cohetería, comenzó a aparecer el joven
Von Braun por el campo de pruebas de Berlín-Reinickendorff
de la Sociedad de Astronáutica berlinesa, fundada
en esos días.
Poco tiempo después, en la primavera de 1.932,
unos oficiales del cuerpo de Artillería de la
Wehrmacht se percataron de las extraordinarias cualidades
de un joven de 20 años, Von Braun, y le proponen
estudiar en la facultad de Ciencias Militares. Además,
le ofrecieron disponer de las nuevas instalaciones de
la Sección de Armamentos, donde podría
realizar toda clase de experimentos con todos los medios
a su alcance. A su pesar el joven Von Braun aceptó,
ya que en aquella época Europa atravezaba por
una depresión y sabía que no se le presentaría
otra oportunidad.
Dos años más tarde, compredió que
el lugar asignado por el ejército era muy pequeño
para sus propósitos y ofreció para sus
experimentos una isla en la cual su abuelo solía
cazar patos silvestres: Peenemunde.
En el verano de 1.939 se produjo el repentino ataque
alemán a Polonia. Aquel ataque puso en vigor
de modo automático los pactos de ayuda militar
que unían a Polonia con los Aliados occidentales;
y así comenzó la Segunda Guerra Mundial.
Von Braun y los científicos que trabajaban con
él se vieron obligados a ser miembros del Partido
Nazi en 1.940 siendo arrastrados por el conflicto y
muy a su pesar, los cohetes con los que soñaba
conquistar el espacio se convirtieron en armas terroríficas
de guerra.
El
3 de Octubre de 1.942, descanzaba sobre su base de lanzamiento
la primera V-2. El disparo fue un éxito. La orden
de producción no se hizo esperar. Alemania fabricó
más de 10,000 cohetes V-2 de los cuales 2,676
cayeron sobre Londres, Amberes y otros territorios aliados.
Por esa época Von Braun expresó: "El
cohete ha caido en un planeta equivocado".
En
replesalia, el 17 de agosto de 1.943, seiscientos bombarderos
de la R.A.F. lanzaron un millón y medio de kilogramos
de bombas incendiarias sobre Peenemunde. Los efectos
fueron devastadores, paralizando los trabajos de la
terrible arma y causando la muerte de 735 vidas humanas.
Pese a ello, los trabajos no cesaron.
Von Braun, convertido en fabricante de armamentos, no
había perdido de vista su verdadero objetivo
que era la Astronáutica y fue por comentarios
que el 15 de marzo de 1.944 es detenido por la Gestapo.
Pero como no se podía garantizar el funcionamiento
de la V-2 sin él, las autoridades decidieron
ponerlo en libertad.
Terminada la guerra, decidió establecer contactos
con los norteamericanos expresando: "El motivo
que me impelió a elegir Norteamérica fue
el de que en éste país se gozaba de una
democracia y de un elevado respeto por la libertad individual
y los derechos humanos".
El sabio alemán se hizo ciudadano de los Estados
Unidos en 1.955. En todo ese tiempo no había
dejado de creer, ni por un momento, en la posibilidad
de los viajes por el espacio. Mientras trabajaba en
la creación de cohetes en White Sands y después
en Huntsville, escribía artículos y libros
sobre Astronáutica.
El 4 de Octubre de 1.957, Rusia lanza el primer Sputnik,
dejando estupefactos a los norteamericanos. El éxito
ruso produjo consternación en los Estados Unidos.
En
las esferas gubernamentales se notaba una irritación
que pocos trataban de ocultar. Esto fue aumentando por
los fracasos de la Marina Norteamericana con los cohetes
Vanguard. Fue entonces cuando el genial creador de la
V-2 ofreció al gobierno poner un satélite
en órbita en un plazo de 60 días.
Cumpliéndolo al pie de la letra el primero de
febrero de 1.958, cuando un cohete Júpiter-C
(una combinación de la V-2 original y el Redstone
del Ejercito Norteamericano) colocó en órbita
el primer satélite norteamericano.
Wernher von Braun, creador del Júpiter-C y director
del lanzamiento, se convirtió en héroe
nacional salvando el prestigio de la nación.
Esto le dió la oportunidad de realizar su sueño
dorado, la conquista de la Luna. Lo logra con el programa
Apollo 11, que llevó a los astronautas Neil Armstrong,
Edwin Aldrin y Michael Collins a la Luna impulsado por
un cohete Saturno V diseñado por él.
Por ese tiempo sufre la muerte de su madre, la baronesa
Emmy von Braun, víctima del cáncer. Bajo
la impresión dolorosa de aquella muerte.
Por ironías del destino Wernher von Braun muere
el 14 de junio de 1.977; de cáncer en el colon
en un hospital de Virginia. Su muerte cierra un capítulo
más en la historia de la Humanidad. Solamente
civilizaciones futuras podrán juzgar la obra
del que fue genio de la cohetería moderna.
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