Mahatma Gandhi

Monadas Karamchad Gandhi nació el 2 de octubre de 1.869 en el estado de Porbandar en la India. Sus padres pertenecían a la casta de los banya, cuyos miembros se dedicaban al comercio, el apellido Gandhi significa “especiero”.

El verdadero nombre de Mahatma Gandhi es Mohandas Karamchand Gandhi. Mahatma no es un nombre, es más bien un título que por su bondad, su sencillez y modestia le puso el pueblo indio, lo que quiere decir Mahatma es: alma grande o alma noble. Cuando los niños indios oyen decir Mahatma, saben que se trata de Gandhi, igual que cuando los niños cubanos oyen decir El Padre de la Patria, saben que se trata de Carlos Manuel de Céspedes, El Libertador Simon Bolivar. Los estudios desde la enseñanza primaria hasta la preuniversitaria los realizó en el área donde nació, no fue un estudiante brillante, pero aprobaba todos sus exámenes y era muy respetuoso con sus maestros, sus padres y todas las personas mayores, como es costumbre en su país.

En 1888 Gandhi embarcó para Londres donde estudió derecho y en 1892 regresó a su patria ya graduado como jurista. También en Londres estudió los idiomas latín y francés, asimismo hizo un profundo estudio de cuatro grandes religiones: hinduismo, budismo, islamismo y cristianismo.

En 1893 Gandhi emigró para Sudáfrica contratado como abogado por una empresa comercial de indios. Allí permaneció casi 20 años en los que desarrolló una tremenda labor en beneficio de la comunidad india.

Gandhi tomó la decisión de luchar contra tantas injusticias, abusos y atropellos, así empezó a organizar a sus conciudadanos, por medio de mítines, reuniones, conferencias. Más tarde fundó un periódico publicado en tres idiomas (inglés, hindi y gujarati) para que todos lo entendieran. Luego fundó una organización, el Congreso Indio de Natal; de ese modo Gandhi no solamente amó y luchó por los pobres, sino que, vivió como ellos y entre ellos.

Gandhi organizó a los indios en un movimiento para nosotros extraño, era un gran movimiento masivo y pacífico de descontento, consistía en la no cooperación con las leyes abusivas de las autoridades y la resistencia sin violencia. Por ejemplo, si los detenían, no hacían resistencia; si los mandaban a los tribunales, no se defendían; si mandaban a cientos de ellos a las cárceles, se presentaban miles de ellos para que también fueran encarcelados.

Esto era cumplido por la inmensa mayoría de los indios y se mantuvo año tras año, hasta que al fin las autoridades colonialistas cedieron ante las demandas de Gandhi, no todo lo que él quería, pero su batalla fue exitosa, un gran triunfo.

Cuando en enero de 1915 Gandhi regresó a su patria después de su estancia en Sudáfrica, era otra persona por fuera y por dentro. Por fuera porque había dejado de usar la ropa europea para usar la sencilla y típica vestimenta de Gujarat (estado indio donde él nació), por dentro porque regresó rico en ideas, no tenía dinero, pero sí tenía muchas ideas, era rico en ellas, era un verdadero líder, había ensayado un nuevo método de lucha y con éxito, método que emplearía para liberar a su patria.

Luego ingresó en el Congreso Nacional Indio, institución que se había fundado para coordinar ideas y acciones entre indios y británicos y que más tarde se convirtió en partido político para luchar por la independencia. Gandhi se convirtió en el líder indiscutible del Congreso Nacional y jefe del movimiento por la libertad de su país. En 1919 las autoridades británicas anunciaron un proyecto de ley que quitaba todo tipo de libertad a los indios. Algunos dirigentes le preguntaron a Gandhi ¿qué hacer? y él respondió que aplicar la desobediencia civil y la no violencia si aprobaban la ley, no cumplirla y si la aplican por la fuerza desafiar los encarcelamientos.

Gandhi se dedicó durante algunos años a recorrer las pequeñas poblaciones una tras otra, en una especie de peregrinar como reformador social y religioso, aconsejaba sobre cuestiones económicas, higiénicas, sobre los derechos de la mujer, la no violencia, sobre la unidad de las religiones y sobre el amor a la verdad. Unos pocos lo recibían como a un perturbador, pero la inmensa mayoría lo acogía como un santo o un profeta.

Desde que Gandhi regresó a su patria en 1915 hasta su muerte en 1947 trabajó sin descanso por su país y por su pueblo, cuando no estaba al frente del movimiento por la independencia actuaba como un reformador social.

En 1942 cuando la Segunda Guerra Mundial, la India corría el peligro de ser atacada por los japoneses, que se habían apoderado de los países del Sudeste de Asia y de Birmania. Gandhi hizo un llamado a los británicos para que dejaran libre a su país para que, en caso de ser atacado se defendiera con sus propias fuerzas.

La dirección del Congreso Nacional hizo suya la idea de Gandhi y aprobó una resolución titulada !Abandonen la India!. De inmediato el Virrey dio orden de detener a Gandhi y a todos los principales dirigentes y enviarlos a la cárcel.

Gandhi fue enviado prisionero a un lugar conocido como Palacio de Aga Khan, ya tenia 73 años y estaba enfermo, el pueblo indio sintió una gran preocupación por él. A las pocas semanas de estar preso, murió su secretario quien lo había acompañado durante 25 años. A fines de 1943 se enfermó su esposa Kasturbai con quien estuvo casado durante 62 años y había tenido 2 hijos varones. Ella falleció en febrero de 1944, su muerte fue un duro golpe para Gandhi, sufrió un profundo estado de ansiedad. Los británicos lo pusieron en libertad por temor a que él muriera preso y eso les creara serias dificultades.

Por todas sus altas cualidades el pueblo indio le concedió otro título además del de Mahatma, y fue el Padre de la Nación o Padre de la Independencia.

Gandhi murió el 30 de enero de 1948, asesinado por las balas que le disparó a quemarropa un fanático religioso. La India perdió al más grande de los dirigentes de los últimos siglos y el mundo perdió a un gran hombre.


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