Herbert George Wells

Nació el 21 de septiembre de 1866, en Bromley, Kent. Sus padres fueron, Joseph y Sara Wells; eran propietarios de una reducida tienda de objetos de porcelana y otras variedades de menaje doméstico.

A los ocho años sufre una caída y se fractura la canilla de una pierna, debiendo guardar cama durante algunas semanas. El médico del pueblo colocó mal el hueso y hubo que romperlo de nuevo y reparar el error. Durante largo tiempo ha de permanecer instalado en la sala de su casa, y encerrado entre sus cuatro paredes descubre un enorme horizonte: la lectura. A lo largo de la convalecencia devora los libros que su padre le proporciona y se desarrollan en él el hábito y el placer de la lectura. Dickens y Washington Irving son sus primeros novelistas favoritos.

Finalizados los estudios de cultura general y contabilidad, entra de ayudante de caja en un almacén de tejidos, pero sus tendencias a estar en la luna y soñar despierto, añadidas a su mínima falta de interés, no le convierten precisamente en el empleado óptimo para el desempeño de dicho oficio. Lo despiden y pasa entonces y durante una breve temporada a ayudar a un pariente que dirige una escuela, tarea que le satisface y le permite dedicar tiempo a su vicio favorito: los libros.

Pero la desgracia parece acompañarle. La escuela quiebra por falta de alumnos y nuevamente ha de trabajar en un almacén de paños, donde aparte de desarrollar tareas manuales ha de permanecer interno durmiendo en el triste barracón de los trabajadores. Un día, cuando a las once de la noche apagan la luz y ha de interrumpir su lectura, decide abandonar no sólo aquel lugar, sino también aquel camino en la vida.

Al tiempo se matricula en una escuela nocturna y, encontrándose con un buen maestro y ayudado por su pasión y curiosidad por el estudio, se interesa por aprender los conocimientos científicos del momento: la astronomía, la geología, la física, la biología, a la vez que se convierte en un evolucionista y admirador de Charles Darwin.

Habiendo destacado en sus estudios, es propuesto para seguir con una beca estudios superiores en la Escuela Normal de Ciencias de Londres y, lograda su admisión, se traslada a Londres para cursar diversas disciplinas.

Terminados los cursos de la Escuela Normal, se sitúa como profesor auxiliar en una escuela de mediana calidad donde dejará un recuerdo de maestro exigente, preparado y dotado de excelentes condiciones para la enseñanza.

Aquellos tiempos de tremendo esfuerzo, unidos a la estrechez económica en que vive, resienten gravemente su salud. Una mañana, y luego de un ligero trabajo físico, tiene un vómito de sangre. El diagnóstico es claro: tuberculosis. Abandona la enseñanza y dedica su tiempo a redactar colaboraciones en la prensa, al tiempo que dirige la sección de Ciencias Naturales de una academia de enseñanza por correspondencia, incluyendo el papel que tal práctica podría representar en el futuro y que las actuales universidades a distancia han corroborado.

Entre 1.893 y 1.894 Wells escribe una especie de relato fantástico, “Los eternos argonautas”, que aparece de forma periódica en la revista National Observer. Cuando esta revista se cierra, su editor, Henley, crea la New Review y desea para ella una novela sensacional, ofreciéndole una cantidad estimable a Wells para que escribiese una, recogiendo el tema de aquel antiguo relato: un viaje al futuro.

En quince días de arduo trabajo rehizo aquel material y terminó “La máquina del tiempo” (1.895), que aparece primero en forma de serie y más tarde como libro. Fue un éxito instantáneo. Se hablaba del libro en todas partes.

Abandona, aunque no de forma total, el periodismo y se dedica a escribir. En los tres años siguientes; tres novelas que cimentaron y acrecentaron su prestigio: “La Isla del Doctor Moreau” (1.897), ”El Hombre Invisible” (1.897) y “La Guerra de los Mundos”(1.898).

En 1.900 aparece su primera novela realista “El Amor y Mr Lewisham”, que tiene bastante de autobiográfica.

Luego vendrían las obras serias, no tan felices, en las cuales delinearía sus tesis filosóficas, entroncadas directamente con el pensamiento utópico anglosajón, novelas en las que llevaba a cabo extensos retratos de los personajes, ejemplos de las cuales pueden ser “Kipps” (.1905) y “La Historia De Mr. Polly” (1.910), en los que describe con fina ironía el fracaso de las aspiraciones sociales de sus protagonistas, “Ann Verónica” (1.909), en la que defiende los derechos de las mujeres; y “Tono-Bungay” (1909), un ataque al capitalismo irresponsable.

La I Guerra Mundial quebranta la fe de Wells en la perfección del hombre. A partir de entonces sus relatos reflejaran la confusión de su espíritu y sus dudas.

En 1.916 Wells publica “Mr. Britling va Hasta el Fondo”; que describe la reacción del inglés medio ante la guerra; tras la que escribió una obra histórica que se hizo inmensamente popular, "El Esquema De La Historia" (2 volúmenes, 1.920).

Muchas de las más sorprendentes ideas de Wells aparecen en sus relatos cortos, presagiando así el gran futuro de este tipo de narración en la futura ciencia ficción. Pero Wells sigue siendo conocido principal-mente por sus romances científicos, en los que apuntó muchos de los temas que después ha desarrollado la ciencia ficción.

A lo largo de toda su vida, Wells dejó amplia constancia de su preocupación sobre la supervivencia de la sociedad contemporánea, así, “Del 42 al 44”, (1.944) criticaba a la mayoría de los líderes mundiales de ese periodo; y “El Destino Del Homo Sapiens” (1.945) expresaba las dudas del autor acerca de la posibilidad de supervivencia de la raza humana. Escribió asimismo “Experimento de autobiografía” (1.934), antes de su muerte, el 13 de agosto de 1946, en Londres.


Copyright © 2006 - liderazgoymercadeo.com - Políticas de Privacidad
Todos los Derechos Reservados. contacto@liderazgoymercadeo.com
Johndany Solutions C.A. - RIF: J-30851494-2 | NIT: 0214870827