¿Cuántos fueron criticados por un familiar?, ¿por un compañero de trabajo?, pero a su vez...¿Cuántos de nosotros criticamos? Todos! En esta nota voy a tratar que superes el miedo a recibir críticas y superes el nivel de la crítica y pases al nivel de la gente exitosa, que no pierde el tiempo en emitir críticas sino que su tiempo lo utiliza en enfocarse en avanzar cada dia un poco mas.
Mirá al que tenés al lado y búscale algo para criticar, seguro que algo le encontrás. La crítica constructiva no existe, como no existe el cáncer constructivo, la úlcera constructiva, es crítica o es construcción. Una cosa es criticar y otra cosa es corregir, corregir nace del deseo de mejorar, de superar, de excelencia, nace con una buena intención. La crítica nace siempre de la bronca, por eso no sirve para nada. Ninguna crítica sirve para nada, las correcciones sirven.
El que critica envidia al criticado. La crítica es la declaración de inferioridad del que critica hacia el criticado.
Las correcciones, la solución, viene del deseo de crecer, la crítica de la bronca. Los críticos ¿qué quieren hacer? ¿Vieron las películas de los zombies?, que son todos zombies menos uno, y los zombies buscan a ese para morderlo y hacerlo zombie y el hombre tiene que escapar.
Los críticos son los zombies, para enfrentar la crítica hay varias cosas bien buenas:
Primero: la estadística dice que siempre te van a criticar.
Hagas lo que hagas siempre te van a criticar, a los únicos que no critican, es a los que están en el cementerio de la Chacarita y hasta por ahí nomás. Siempre vamos a ser criticados y a la crítica no la tomes como algo personal, la crítica muchas veces tiene que ver con expectativas distintas, que el otro tiene. Pensá, por ejemplo, el que viene hoy con un cáncer, lo único que está esperando, es que yo hable de sanidad, no le importa más nada, necesita un milagro, la persona que no tiene dinero, no le interesa la sanidad, le interesa la prosperidad, porque no tiene para comer, y la persona que se agarró a trompadas con su esposo, o su esposa, no le interesa ni el dinero, ni la prosperidad, ni la sanidad, le interesa cómo puede tener paz, y la persona que está bendecida no le interesa ni la paz, ni la sanidad, ni los milagros. La crítica nace muchas veces de expectativas distintas y no hay que tomarlo de manera personal.
Hay cuatro tipos de criticones, primero: el contra. Son esas personas que siempre te llevan la contra, vos le decís, vamos a la iglesia, no. Decís: Me compré un perro y te dicen: te comen las zapatillas. Me compré ropa, es una basura. Va a llover, no, sale el sol. Le decís: qué linda la canción, No!, fue muy larga. ¿Cuántos conocen a esa gente? te llevan la contra. Muchos hombres te llevan la contra porque quieren mostrarte que son inteligentes. ¿Vos qué tenés que hacer cuando alguien te lleva la contra?, vos le tenés que decir: ¡qué inteligente!, ¡muy bueno eso que dijiste!, ¡sos muy inteligente! y no te molestan más.
Segundo: está el crítico avasallante. Es ese crítico que te critica por la frustración y el odio reprimido que tiene, ya no es que te lleva la contra, para mostrarte que es inteligente, sino que te critica porque tiene bronca, le gusta criticar pero para condenar, para lastimar, a esa gente le tenemos que poner límites. Cuando alguien dice: a mí me molestó que no me saludaste. Y a mí me molestó que me molestes. A mi me dolió mucho que no me llamaste, y a mí me dolió mucho que no me llamaste vos.
Hay gente que hay que confrontarlas, tener con ellas conductas activas, firmes, claras, ponerle freno, porque son personas que si no le pones freno, te avasallan.
Tercer crítico: es el crítico ocasional. Son esos tontos esporádicos, que van a aparecer y te van a criticar, y vos sabés que no querés tener relación, ni te interesa, ni vale la pena, entonces qué tenes que hacer cuando te tocan esos ocasionales, decirle: lo voy a pensar, muchas gracias, ya está, te lo sacaste de encima.
El cuarto crítico es el que más abunda, los críticos de mente pequeña, esos son los que critican, porque vos hiciste algo que está fuera de su mente, fuera de su metro cuadrado, porque tienen mente pequeña, no tienen toda la información, todos los datos, son personas resistentes al cambio, son personas rígidas, la gran mayoría de los críticos son personas que no toleran el cambio, son cerrados, no entienden y todo lo nuevo les molesta.
Fíjense lo que cuenta la historia bíblica sobre Noé. Noé hizo un barco, y llovió cuarenta días, cuando las aguas bajaron, Noé bajó, pisó tierra ¿qué hizo? se emborrachó, porque no había más sueños, y cuando no hay sueños, tu vida se echa a perder, mientras Noé tenía el sueño del barco, Noé estaba con vida. ¿Sabés por qué hay gente que se droga, se emborracha, se deprime? porque le falta la capacidad de soñar. Tenes que recuperar la capacidad de soñar, de tener una meta por la que pelear. El que renuncia a soñar su muerte anuncia.
Tenés que plantearte lo siguiente: ¿qué hay de bueno en lo que voy a hacer? ¿Hay algo de bueno si fumo? ¿me va a dejar algo bueno? me va a dejar algo bueno el engaño, la mentira no me va a dejar nada bueno y que no nos aporta nada nuevo, pero nosotros no tenemos nada prohibido, la gente dice, ahí te prohíben bailar, ¡no! no me prohíben nada, yo si quiero voy, hago lo que quiero, pero yo entendí que yo elijo lo mejor, yo decido lo mejor, si algo no va a añadir valor a mi vida, no me va a levantar, no me va a nivelar para arriba, no lo quiero, sea malo o sea bueno, yo voy por lo mejor. ¿Cuántos vamos a elegir lo mejor?
Segundo: tenés que adaptarte a los nuevos ambientes positivos.
Vieron que hay gente que viene a la charla y no se puede quedar quieta. Quiero ver si mi nene está bien. Se levantan, déjalo que está bien, vos estás mal, porque no podés disfrutar de un ambiente de paz, vieron que cuando está la alabanza, hay gente que se pone a charlar, o durante los testimonios. ¿Sabés por qué te pasa eso? porque no estás acostumbrado, viviste en tantos ambientes negativos que te cuesta alabar y disfrutar, te cuesta quedarte quieto. Se ponen a hablar, caminan, van al baño, no pueden quedarse quietos.
Gente que no se podía quedar quieta. Cuando fui a San Luis con Felipe Matto, llegamos, bajamos, un silencio, ya me estaba intranquilizando, nos llevaron a un hotel, yo dije: Felipe, hacé ruido. Con la gente: ¡hola cómo estás! le decías, y ellos te dicen, bienvenidos a San Luis en forma lenta, acá todo es lento. Porque no estaban acostumbrados a ese ambiente. Hay matrimonios que toda la vida han peleado, hay personas que no pueden entrar aquí, no pueden quedarse quietas, porque no están acostumbrados, pero yo te digo algo: Andá acostumbrándote, porque esa es tu herencia, es el ambiente de paz, lo mejor va a ser tu herencia, no va a ser ya mas la ansiedad tu herencia, tu herencia van a ser los "ambientes positivos". ¿Habrá alguien que pueda aplaudir y disfrutar? que hoy estamos acá, a la mejor hora, en el mejor lugar.
Hay dos palabras en griego para "tiempo". La palabra cronos, tiempo cronológico, los ansiosos/as representan el "cronos": tengo mucho qué hacer. Pero hay otra palabra para tiempo en el griego, que es "Kairos" es oportunidad. Los que disfrutan en paz representa la oportunidad, agarré mi oportunidad de disfrutar.
Si querés que tu Cronos esté bendecido, primero tenes que capturar tus buenas oportunidades.
Tercero: Si sé el lenguaje, manejo el ambiente.
Fíjense ¿cuántos de ustedes se hicieron un estudio médico? y vos quisiste saber el diagnóstico de "intrasuprarenal", y vos dijiste: ¿esto está bueno o está malo? y le diste a otro, y el otro miró y exclamó: cero, cuarenta gramos te dio, ¿y es malo? no sé. La gente va a medicina y estudia nueve años un lenguaje, los abogados tienen un lenguaje, los contadores tienen un lenguaje, porque si yo aprendo el lenguaje, yo manejo el ambiente. Ustedes se imaginan un médico recibido, y que diga del diagnóstico, que no sabe. Vos decís, me voy, porque éste me abre y me manda para el cielo, porque no maneja el lenguaje. Para entrar en un ambiente, tenés que saber el lenguaje, porque nosotros te decimos acá, ¡levantá la mano! ¡decí esto! y vos repetís, y lo decís, y lo decís para que aprendas a incorporar este lenguaje que lleva al éxito. Cuando se unieron para hacer la torre de Babel, Dios bajó y los confundió con lenguaje. Cuando Dios te separa, te separa con lenguaje, a nosotros lo que nos distancia de la gente que no es cristiana, no es la ropa, no son las diversiones, la cara, es el lenguaje, nosotros hablamos fe, hablamos positivo, un lenguaje de éxito, de victoria, de ir por mas. Por eso, cuando Dios te quiere dividir de la gente equivocada, no te aleja de la gente equivocada, te da un lenguaje positivo, porque el lenguaje positivo te hace funcionar distinto a los que son tóxicos y te hace inentendible a los tóxicos, que no manejan el mismo lenguaje.
Mientras los demás manejan el lenguaje de la crítica hacia vos, vos en cambio perfeccioná cada día el lenguaje de la victoria, no te enganches en las críticas.
Recordá que si aprendo el lenguaje manejo el ambiente. Aprendé a manejar un lenguaje positivo y de victoria para manejar ambientes de victoria.
Adaptación de una charla de Bernardo Stamateas en el Auditorio Presencia de Dios (Beauchef y Bonifacio)
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